La actividad económica del Reino Unido continuó contrayéndose en mayo de forma alarmante, aunque con pequeñas mejoras en comparación a la caída sin precedentes registrada en abril, como consecuencia de las medidas de confinamiento para enfrentar la pandemia de coronavirus.

De acuerdo con los datos compilados por la consultora IHS Markit y el Chartered Institute of Procurement & Supply (CIPS), la producción de servicios y la industria manufacturera disminuyó a su segundo ritmo más rápido desde que se registró por primera vez el índice PMI en 1998.

Este índice de producción cayó a 12,9% en abril, su nivel más bajo desde su creación, frente a 36% en marzo, mientras que en mayo aumentó a 28,9 por ciento.

Las empresas de viajes y turismo, hoteles, restaurantes y fabricantes de los bienes de consumo siguen siendo los más afectados.

Sin embargo, la encuesta mostró que en mayo los dos sectores más importantes de la economía registraron una mayor actividad en el transcurso del mes respecto de abril.

Las empresas también informaron de una grave escasez en la creación de nuevos puestos de trabajo y muchas de ellas expresaron su temor por la demora de una recuperación, aunque el optimismo repuntó levemente.

"La economía del Reino Unido sigue firmemente atrapada en una situación sin precedentes con una fuerte caída de la actividad empresarial y el empleo que continúa cayendo a un ritmo alarmante en mayo", dijo en un comunicado Chris Williamson, economista y jefe de negocios de IHS Markit.

Agregó que, sin bien el ritmo disminuyó respecto al colapso récord de abril, registró la segunda mayor caída mensual de la producción y los empleos de los últimos 22 años.