El famoso Tower Bridge, ubicado en el centro de Londres y señalado como una de las principales atracciones de la ciudad, se trabó debido a un defecto técnico y no pudo cerrarse. La falla en el puente, que es uno de los varios tramos que conectan las partes norte y sur de la capital británica, ocasionó grandes colas de tránsito en ambos lados del Támesis.

"Debido a un problema técnico, el Tower Bridge está actualmente atascado en una posición elevada", dijo la City of London Corp., propietaria del puente, en un comunicado. "Estamos trabajando para resolver el problema lo más rápido posible", agregó.

A esto se sumó la policía londinense, que pidió a los locales que eviten la zona y aclaró que ni peatones ni automóviles pueden transitar por allí. Imágenes de la televisión británica mostraban como las dos alas del puente estaban muy elevadas y quietas en esa posición, mientras que los barcos pasaban tranquilamente por el Támesis. 

El puente fue cerrado al tránsito y a los peatones

El Tower Bridge generalmente se abre alrededor de 800 veces al año, es decir, alrededor de dos veces al día, para los barcos. Deben solicitar la apertura con al menos 24 horas de antelación por escrito.

A diferencia de otras veces, cuando los errores técnicos fueron detectados rápidamente o la falla fue humana, el Tower Bridge se atascó por "una razón inicialmente inexplicable", explicaron medios británicos. El último incidente había sido reportado el 22 de agosto de 2020, cuando estuvo atascado durante más de una hora.

Todavía no se sabe cuándo se volverá a cerrar

Sin embargo, el peor año para el puente fue el 2005, cuando se trabó cuatro veces en 12 meses, lo que llevó a que toda la estructura fuera reparada en 2006.

En mayo de 1997, el presidente estadounidense Bill Clinton fue separado del primer ministro Tony Blair cuando el puente se abrió antes de que pudiera cruzar su caravana. Sin embargo, en ese caso no hubo falla técnica, sino que, simplemente, fue un mal cálculo.