El presidente chino, Xi Jinping, no sólo fue reelecto para un nuevo período al frente del gigante asiático, sino que consolidó su poder luego de que Congreso Nacional del Partido Comunista de China ubicara sus líneas de pensamiento a la altura de los dos grandes líderes de la historia moderna de ese país, el histórico Mao Tse-Tung, y el reformista económico Deng Xiaoping, al colocarlos dentro de la Constitución China.

De esta forma se ratifica la nueva era del “socialismo con características chinas” como guía de acción del partido y del gigante asiático, que aspira a convertirse en una “superpotencia” en los próximos veinte años.

Ayer, más de 2.000 delegados, el Comité Central del partido y el Politburó establecieron de modo unánime seguir “la posición histórica del pensamiento de Xi sobre el socialismo con características chinas de la nueva era con la culminación de una sociedad modestamente acomodada”.

“Este pensamiento debe ser adherido y desarrollado constantemente a largo plazo”, expresó el documento y “es una guía de acción para todos nuestros miembros y todo el pueblo chino en nuestro esfuerzo por lograr la revitalización nacional’.

Entre las metas a 2020 y a 2035 están “el alivio de la pobreza y la eliminación de la contaminación” y la aceleración de una industria en sinergia con “la economía real y la innovación, la tecnología, las finanzas modernas y los recursos humanos”.

La propuesta china para el ámbito internacional es enarbolar “la bandera de la paz, la cooperación y la ganancia mutua”, además de la cooperación con la estrategia de “La Franja y la Ruta”, la red de comercio e infraestructura que conecta a Asia con Europa y África y que por mar quiere llegar a América Latina, una relación que, luego de este congreso, busca intensificarse aún más.

Además, aspiran a reforzar “la gobernanza global” focalizada en los encuentros multilaterales y a “impulsar un nuevo tipo de relaciones basadas en el respeto mutuo, la equidad y la justicia”, con la mira puesta en las economías en vías de desarrollo y del tercer mundo.

“Hoy, los 1.300 millones de chinos estamos pletóricos de orgullo; la civilización china de más de cinco milenios de historia irradia deslumbrantes esplendores y la dirección de nuestro partido y el sistema socialista son firmes y sólidos y a la espera de un futuro brillante”, concluye el documento.

  • Lucha contra la corrupción y administración honrada

Uno de los segmentos más interesantes del documento dado a conocer ayer en el Congreso Nacional del Partido Comunista de China, es el que menciona el impulso a la gobernación honrada, y la lucha contra la corrupción hacia un nuevo nivel.

En los últimos cinco años, el PCCh revisó y promulgó más de 90 decretos intrapartidarios, y completó y perfeccionó el sistema de inspecciones itinerantes.

De acuerdo con el texto, la denominada Comisión Central de Control Disciplinario investigó a 440 funcionarios a nivel provincial o del cuerpo del Ejército o superior, castigó a un total de 278 mil miembros del Partido y funcionarios de nivel de base, y logró la captura de 3.453 fugitivos.

Asimismo hay una tendencia a la baja de los “tres consumos públicos” del gobierno central, que se refi eren a los viajes al extranjero, vehículos ofi ciales y recepciones, con una disminución de 35%, y se consiguió frenar efi cazmente los derroches cargados al erario público.

De acuerdo con el documento, el “grado de satisfacción de las masas” por el trabajo en la construcción de estilo del Partido y de la gobernación honrada aumenta año tras año, llegando al máximo histórico de 92.9% en 2016.

  • Principios políticos que se transforman en doctrina

A continuación enumeramos los llamados “14 Principios” sobre los cuales se edificarán las políticas chinas en los próximos años.

■ Garantizar el liderazgo del Partido sobre todo el trabajo

■ Comprometerse con un enfoque centrado en la sociedad

■ Continuar con una reforma integral y profunda

■ Adoptar una nueva visión para el desarrollo

■ Ver que la sociedad es quien gobierna el país

■ Garantizar que cualquier área de gobierno está basada en el derecho

■ Defensa de los valores socialistas

■ Garantizar y mejorar las condiciones de vida de la sociedad a través del desarrollo

■ Garantizar la armonía entre el humano y la naturaleza

■ Perseguir un enfoque global para la seguridad nacional

■ Defender la absoluta autoridad del Partido sobre el Ejército popular

■ Defender el principio de ‘un país, dos sistemas’ y promover la reunificación nacional

■ Promover la construcción de una sociedad de futuro compartido con toda la humanidad

■ Ejercer un control total y riguroso del Partido