El destituido ex presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, aseguró que "100 días después" de su llegada exiliado a Bélgica "el problema no sólo no se ha resuelto, sino que se ha agravado", en referencia al diferendo independentista con España.

En declaraciones a la prensa desde Lovaina, donde participó en un acto de la Assemblea Nacional Catalana (ACN) en recuerdo a los políticos presos, Puigdemont advirtió que el Estado español tiene "un gravísimo problema político" y que no lo quiere resolver "desde la política, sino desde el código penal".

El candidato de Junts per Catalunya a la investidura ha dicho que es "especialmente doloroso" que se mantengan los presos entre rejas "con el argumento falaz de la violencia". "Destinaremos todo el tiempo que estemos aquí, que esperemos que sea poco, a que las cosas se normalicen y se pueda respetar el resultado de las elecciones", recalcó Puigdemont, que realizó un llamamiento a utilizar "las herramientas de la democracia, los puentes el diálogo y el reconocimiento en el otro" para resolver la actual situación.