El ex vicepresidente catalán Oriol Junqueras propuso una eventual solución al bloqueo político y jurídico que impide la reelección de Carles Puigdemont: que se le otorgue una presidencia “simbólica” al máximo líder secesionista, mientras que otro dirigente ejerce el Poder Ejecutivo. En una entrevista publicada por Diario16.com, respondida desde la cárcel a través de sus abogados, Junqueras defendió la investidura de Puigdemont, pero admitió que las circunstancias actuales -el hecho de que el ex presidente esté huido de la Justicia en Bélgica- obligan a repensar cómo ejercer la Presidencia regional. “La cuestión es si el Parlament puede investir a un diputado electo.

Ahí radica un principio democrático elemental”, remarcó el líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), rechazando la decisión del Tribunal Constitucional de condicionar la designación de Puigdemont a que sea presencial, previa autorización judicial, algo que se presenta como imposible. Por ello, Junqueras admite que existen limitaciones tanto al ejercicio de la presidencia desde el “exilio”, el caso de Puigdemont, o desde la cárcel, en referencia a su propia situación, de ahí que platea como alternativa “combinar una presidencia legítima aunque simbólica, con una ejecutiva”. El líder de ERC reconoce la diferencia de posiciones con Puigdemont y, aunque evita entrar en polémicas, recomienda “poner luces largas”, ya que, añade: “a menudo las cortas no te dejan ver todo el recorrido ni un horizonte”.