Los abogados del destituido ex presidente catalán Carles Puigdemont y los cuatro ex ministros refugiados con él en Bruselas, pedirán al juez belga que deniegue la entrega a la Justicia española, alegando que España podría vulnerar sus derechos fundamentales, en particular el derecho a un juicio justo.

“Frente a una cuestión que se ha convertido en europea, el juez belga que examina la euroorden española se ha convertido de hecho en el garante de las libertades fundamentales”, aseguró Michèle Hirsch, una de las letradas que representa a los dirigentes catalanes.

“Nunca he visto una orden de entrega tan mal formulada, imprecisa y frágil”, sostuvo por su parte el abogado belga Christophe Marchand, otro de los representantes legales. Puigdemont y su equipo están citados a declarar mañana a partir de las 14:00 horas ante el tribunal de Bruselas, que deberá decidir sobre la euroorden que ha emitido contra ellos la Audiencia Nacional. La jueza española Carmen Lamela los acusa de cinco delitos: rebelión, sedición, malversación, desobediencia y prevaricación.

Para paralizar su entrega a España, Puigdemont y los exconsellers alegarán que no se les persigue por hechos constitutivos de delito sino por sus opiniones independentistas y su actividad política, según han explicado sus abogados en una entrevista a Le Monde y Le Soir. Se les encausa “por su política conocida y defendida públicamente, presentada en su programa electoral y por la que han sido elegidos democráticamente”, aseguró Hirsch.