"El presidente del presidium de la Asamblea Suprema del Pueblo de Corea del Norte, Kim Yong-nam mantendrá un encuentro con Vladímir Putin mañana (por hoy)", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

El alto cargo norcoreano asistirá el mismo día a la ceremonia de inauguración del Mundial de Fútbol en el estadio Luzhniki de Moscú.

Según medios rusos, el presidente del parlamento norcoreano ya se encuentra en Moscú, adonde llegó en la tarde del martes.

La visita del alto responsable norcoreano a Moscú se produce pocos días después de la histórica cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, en Singapur.

El Kremlin saludó la reunión de los dirigentes de EEUU y Corea del Norte al señalar que al margen de sus resultados, "favorece la distensión en la península".

Peskov también expresó su optimismo sobre el encuentro. "Los resultados de esta reunión no han sido analizados a fondo, pero el hecho de que el encuentro se haya celebrado y que haya comenzado un diálogo directo es algo que debe ser aplaudido", destacó. El portavoz reiteró la posición rusa de que no hay ninguna alternativa para resolver la cuestión nuclear de la península coreana que no sean los métodos políticos y diplomáticos.

Al mismo tiempo, Moscú pidió no esperar una rápida solución del asunto norcoreano tras la cita en Singapur porque se trata de una serie de "problemas enquistados".

En la misma línea se pronunció el canciller ruso, Serguéi Lavrov, quien calificó de "positivo" el simple hecho de que la cumbre se celebrara, aunque otro responsable de la Cancillería señaló que "el diablo está en el detalle" de los acuerdos que se hayan podido alcanzar.

Lavrov visitó Pyongyang y se reunió con Kim el pasado 31 de mayo, adelantándose así a la cumbre estadounidense-norcoreana.