La Confederación Nacional de Industria de Brasil prevé una contracción del 4,2% del Producto Interior Bruto ( PIB) del país en 2020, como consecuencia del impacto del Covid-19 en la economía, según informó esa entidad en un comunicado.

El organismo fabril señaló que las previsiones macroeconómicas podrán ser más o menos optimistas, dependiendo del éxito que tengan las medidas impulsadas por la Administración de Jair Bolsonaro para aliviar el "shock" económico.

Aun así, en todos los escenarios posibles la economía brasileña se contraerá, con arreglo a la contracción observada en marzo, que demostró ser "lo suficientemente fuerte" como para revertir el resultado positivo de los dos primeros meses del año.

Así, la confederación estima que el escenario más probable es el de una contracción del 4,2% en el PIB, frente a la proyección previa a la pandemia, realizada en diciembre de 2019, que apuntaba a un crecimiento del 2,5%.

Esta contracción se producirá, según la CNI, si las políticas de ayuda económica fueran suficientes para impedir la insolvencia de un gran número de empresas y evitar, de forma significativa, una reducción de las rentas familiares durante la etapa de aislamiento social.

El presidente de CNI, Robson Braga de Andrade, explicó que las expectativas en este escenario posibilitan una recuperación más rápida de la economía y evitan, por un lado, la quiebra de un gran número de empresas y, por el otro, el aumento significativo del desempleo.

En un escenario más pesimista, en el que las medidas impulsadas por el Gobierno no fueran suficientes, la economía brasileña podría contraerse hasta un 7 por ciento.

El informe también señala que el comercio internacional se ha visto "muy afectado" por la pandemia, lo que obstaculizará el crecimiento de las exportaciones brasileñas. La CNI alerta que el Estado debe continuar buscando el objetivo de reducción de deuda pública y comprometerse con el equilibrio fiscal y el control de la inflación, para aumentar la confianza en el país y atraer inversores.