Los municipios de París y Marsella expresaron su disconformidad con las nuevas restricciones impuestas por el presidente Emmanuel Macron, para frenar un repunte de contagios de coronavirus, que incluye el cierre de restaurantes, bares y gimnasios.

Los municipios consideraron "inadmisible" la falta de coordinación con las autoridades locales para llevarlas a cabo.

La ciudad de Marsella, la segunda más poblada del país y particularmente afectada, calificó de "afrenta" el anuncio de cierre de todos sus bares y restaurantes a partir del sábado y un representante local habló de un "castigo colectivo" decidido de "forma unilateral" por parte del Ejecutivo central.

"Estoy muy enfadada porque no hubo ninguna consulta y eso es simplemente inaceptable", dijo a la radio France Info la alcaldesa Michèle Rubirola, que pidió al Gobierno un plazo de 10 días antes de la aplicación de las medidas.

Por su parte, la alcaldesa de París, la socialista Anne Hidalgo, también se mostró crítica con la decisión de cerrar los gimnasios e instalaciones deportivas, y de restringir los horarios de los bares de la capital francesa, que deberán bajar las persianas a las 22.00.

Las medidas anunciadas "son difíciles de entender" y fueron tomadas "sin ninguna concertación", evaluó.

Después de un estricto confinamiento de dos meses que ayudó a frenar el brote, los contagios se volvieron a disparar desde hace unas semanas en Francia, donde murieron ya más de 31.000 personas.

Sin contramedidas rápidas, "corremos el riesgo de alcanzar una situación crítica en unas semanas", advirtió el ministro de Salud, Olivier Véran, quien remarcó que "debe primar el principio de responsabilidad.

El presidente de la principal organización patronal de Francia, Medef, Geoffroy Roux de Bézieux, estimó hoy que el Estado debe "compensar" la totalidad de las pérdidas de explotación de los bares y restaurantes.

"Es urgente porque es una cuestión de supervivencia", señaló, previo a una reunión entre el ministro de Economía, Bruno Le Maire, y representantes del sector.

Además de París, el cierre anticipado de los bares afectará también a otras grandes ciudades como Burdeos y Niza, refirió la agencia de noticias AFP.

En 69 de los 101 departamentos franceses, considerados como en "zonas de alerta", también quedan prohibidas las reuniones de más de 10 personas en el espacio público, las bodas con más de 30 invitados y los grandes eventos deportivos con más de 1.000 participantes.