El presidente español, Mariano Rajoy, aseguró que está dispuesto a hablar de una reforma de la Constitución, pero cuando haya una "idea clara" de qué se quiere modificar, a la vez que rechazó de plano que se abra esa vía para "contentar a los separatistas".

Rajoy subrayó que las normas de convivencia que se dieron los españoles hace 39 años "están plenamente vigentes y hay que aplicarlas", y destacó que recientemente el artículo 155 de la ley fundamental ha servido para "defenderse de los ataques" de los separatistas en Cataluña.

Ante los que apuestan por la reforma, Rajoy señaló que ya se ha hecho un par de veces en el pasado y que entonces "había una idea clara de lo que había que hacer". "Puede volver a reformarse en el futuro cuando haya una idea clara de lo que hay que hacer" resaltó, al tiempo que negó una posible modificación constitucional que tenga por objeto "contentar a los que quieren liquidarla".

Así, subrayó que no va a aceptar "de ninguna manera que se rompa la soberanía nacional" porque "lo que es España lo deciden todos los españoles y eso conviene dejarlo claro". Además, ante la pregunta de si podría hacerse una reforma en un plazo de seis meses, como pidió el líder del PSOE, Pedro Sánchez, advirtió que es "muy importante" que cualquier reforma se haga con un consenso "muy generalizado" como el de 1978 porque si no sería "un disparate". "A partir de ahí, estoy plenamente dispuesto a hablar", expresó el mandatario.

Este también habló sobre las elecciones anticipadas en Cataluña. Subrayó que su tarea será trabajar para conseguir que tras el 21 de diciembre haya un gobierno que respete la ley, y asegurói que lo tiene "sin cuidado" si el expresidente catalán Carles Puigdemont vuelve a España antes de esa fecha. "Que haga lo que quiera", respondió.