El presidente español, Mariano Rajoy, rechazó la exigencia del titular del PSOE, Pedro Sánchez, para impulsar una posible reforma de la Constitución, e insistió en que su "compromiso con Sánchez no es para reformar la Constitución, algo que no estaba entre mis prioridades".

"No me niego a hablar si esto sirve para resolver problemas, pero esa reforma en ningún caso puede ser un premio para los que se han saltado las leyes y quieren liquidar la Constitución española", agregó Rajoy, en referencia a la constitución de una comisión parlamentaria que estudie posibles reformas al texto constitucional de 1978, una condición que pusieron los socialistas para apoyar la intervención española en Cataluña, que había declarado unilaterlamente la independencia.

Las declaraciones del presidente español llegan cuando se cumple un mes de la puesta en marcha del artículo 155 de la Constitución en Catalunya. Tras la aprobación de esta medida por el Senado, el ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdement y todo su Govern fueron destituidos. Además, tras el visto bueno de la Cámara alta al 155, Rajoy convocó elecciones catalanas, que se celebrarán el próximo 21 de diciembre, también acordó la destitución de algunos altos cargos de la Generalitat al tiempo que el Gobierno central tomó el control de la Administración catalana.