Gracias a que Colombia habilitó a las empresas privadas a comprar vacunas contra el coronavirus (Covid-19) para sus empleados, Rappi anunció que adquirió 4.000 dosis de la vacuna del laboratorio Sinovac, que necesita dos aplicaciones. Así, 2.000 rappitenderos, apenas el 5% del total, podrán inmunizarse. Sin embargo, el criterio de selección causó polémica, ya que se las darán a quienes "más tiempo presten el servicio".

Durante el aislamiento en toda Lationamérica, los trabajadores de las aplicaciones móviles siguieron prestando servicios, en un contexto de alta precariedad donde no contaban, entre otras cosas, con seguridad social, ya que Rappi opera bajo esquemas de trabajo informales. 

"En Rappi estamos orgullosos por ser una de las primeras compañías en hacer parte del esquema de adquisición de vacunas liderado por la Andi. Con esta iniciativa, se mitiga el riesgo de contagio y de enfermedad grave en 2000 rappitenderos", declaró Matías Laks, General Manager para Colombia de Rappi, en un comunicado.

Apenas el 5% de los trabajadores recibirá la vacuna contra el coronavirus

"El esquema de vacunación, por supuesto, es gratuito y cumple con las directrices que ha determinado el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Salud y el Sistema Nacional de Salud quien es el responsable del plan nacional de vacunación", agregó Laks, que además destacó que son "la primera empresa de economía" en aplicar el programa “Empresas por la Vacunación”.

Según detallaron desde Rappi Colombia, 2.000 dosis (1.000 vacunas) serán destinadas a Bogotá; 1.000 a Medellín; y 500 a Cali y Barranquilla, respectivamente. La repartida se decidió después de un análisis de las ciudades colombianas donde hay más repartidores, sumado a la congestión de los sistemas de salud en estos centros urbanos.

El criterio de vacunación para los empleados de Rappi

Con el objetivo de "darle valor a los repartidores y seguridad en la prestación de sus servicios", la compañía vacunará a los empleados "que más tiempo presten el servicio", según informó el director de Asuntos Públicos para la región andina de Rappi, Juan Sebastián Rozo, en entrevista con BLU Radio. 

Rozo declaró que Rappi tiene la "absoluta convicción de aportar al Plan Nacional de Vacunación" en Colombia. Por lo tanto, la "exposición" será el criterio más importante para seleccionar a los repartidores que serán inmunizados. 

"Van a ser priorizados quienes más órdenes hagan, quienes más estén conectados y prestando el servicio", sostuvo Rozo. 

El criterio de selección fue criticado por los rappitenderos

Gustavo Alberto Echeverry Pérez, fiscal nacional de la Unión de Trabajadores de Plataformas UNIDAPP, dijo a la radio Sigue La W que “desde el movimiento y como trabajadores activos de la plataforma podemos dar fe de lo que realmente sucede. Hacemos la denuncia pública con el fin de rechazar los criterios de productividad. El Ministerio de Salud establece que debe existir una prioridad en la aplicación de la vacuna sin excluir”.

“Son muchas las personas que están activas en el proceso. Estas representan el 5% de sus trabajadores. Hoy en día somos como un algoritmo. Son personas que durante años han venido trabajando con Rappi, no puede ser que quien trabaje más tenga más probabilidad a ser vacunado. La idea y lo lógico es que pudiesen vacunar al 100% de sus empleados”, agregó Echeverry.

Además, la decisión fue fuertemente criticada en las redes sociales porque, según dijeron los usuarios, "la salud no es un bono de productividad" sino un derecho. Por otra parte, muchos ironizaron sobre la decisión de "poner a competir" entre sí a los empleados, que ni siquiera cuentan con obra social. 

El rechazo fue tal que llegó hasta Argentina, donde el Sindicato De Trabajadores Cadetes y mensajeros Rosario expresó su repudio con la decisión. "Con la salud no se juega ni se lucra.
Precarización laboral disfrazada de avances tecnológicos como lo son las aplicaciones, sólo atrasan derechos y denigran al trabajador", aseguraron en un posteo en Facebook.

La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia informó en un comunicado de prensa que el costo por las dos dosis que necesita cada persona es de 40 dólares. Sin embargo, al considerar los costos de transporte desde China y la aplicación del fármaco en Colombia, las compañías terminarán por pagar unos 60 dólares por cada trabajador inmunizado.