Los alumnos del último año de las secundarias de Corea del Sur volvieron a los colegios, en tanto el resto de los estudiantes se incorporará gradualmente a las clases en un proceso que se prolongará hasta el 8 de junio.

Los cientos de miles de estudiantes secundarios volvieron a las aulas protegidos con tapabocas, y fueron sometidos a controles de temperatura en los colegios, en medio de señales de un progresivo control de la propagación del coronavirus.

El inicio del curso escolar de manera presencial se realiza de acuerdo con un protocolo fijado por las autoridades para evitar un contagio mayor entre el alumnado.

Las normas incluyen una revisión diaria de la condición física de los estudiantes, incluyendo controles de temperatura en la escuela, y quedarse en casa en caso de que estén enfermos.

También se recomienda limpiar los pupitres antes de que comiencen las clases, ventilar los cuartos con las ventanas abiertas, el uso de mascarillas en todo momento, a excepción de la hora del almuerzo, y el lavado de las manos durante 30 segundos.



En algunos colegios, los pupitres estaban protegidos por separadores de plástico transparentes.

Las clases debían haber empezado el 2 de marzo pasado, pero el reinicio fue aplazado primero hasta el 13 de mayo y luego, ante el surgimiento de un nuevo brote de Covid-19 en Seúl, hasta este miércoles.

Ante la emergencia, desde el 9 de abril Corea del Sur comenzó un sistema para impartir clases por Internet y por televisión, como medida provisional antes de que se retomara el calendario escolar.

"Sé que éste no es un camino fácil, pero tenemos que tomarlo, ya que no está claro cuándo puede terminar la pandemia de Covid-19", afirmó la ministra de Educación, Yoo Eun-hae, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias local Yonhap.