En la primera mitad de 2020 un total de 18 cadenas minoristas recurrieron al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de EEUU, que permite la suspensión de pagos y la reestructuración de operaciones, y otras 11 más lo hicieron entre julio y mediados de agosto, según los datos recopilados por BDO.

El presente año está en camino de sobrepasar el hito previo fijado en 2010, cuando 48 minoristas se declararon en quiebra a raíz de la crisis financiera de 2008. De momento, hasta la fecha, el número de compañías del sector que han suspendido pagos en 2020 supera ya las 22 solicitudes de este tipo registradas el año pasado y marcó un récord en los primeros seis meses del año, según el sitio web elEconomista.es.

Esta situación se ha concentrado especialmente entre las minoristas de ropa y calzado, muebles para el hogar, alimentos y grandes almacenes. Algunos de los nombres más sonados incluyen a Pier 1, J. Crew, Neiman Marcus, Stage Stores, JC Penney, Brooks Brothers, Ascena (Ann Taylor, LOFT, Lane Bryant, Justice, Catherines), Le Tote (Lord & Taylor), Tailored Brands (Men's Wearhouse, Jos. A. Bank, Moores Clothing, K&G) y Stein Mart.

Junto con el repunte de suspensiones de pagos y liquidaciones en lo que llevamos de 2020, la industria también ha visto un aumento sustancial en el número de cierres de tiendas.

Desde enero hasta mediados de agosto se ha confirmado la clausura de 10.226 establecimientos, de los cuales casi 6.000 corresponden a minoristas en quiebra, superando así el récord de 9.500 tiendas registrado a lo largo de todo el año pasado. La mayoría de los cierres han tenido lugar en centros comerciales, que han experimentado mucho menos tráfico debido a la pandemia.