La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dió su firme apoyo a Grecia como país más afectado por la llegada masiva de refugiados y emigrantes alentados por Turquía a intentar atravesar las fronteras.

En un acto en el paso fronterizo de Kastanies junto a los presidentes del Parlamento y del Consejo europeos, Von der Leyen dijo que «Turquía no es un enemigo", pero que «los que intentan poner a prueba la unidad de los europeos se equivocan".

La presidenta de la Comisión, el del Consejo, Charles Michel, y el del Parlamento, David Sassoli, viajaron a Grecia para mostrar su apoyo al Gobierno griego que preside el conservador Kiriakos Mitsotakis.

Von der Leyen anunció que se habilitó un paquete de al menos 700 millones de euros para ayudar a las autoridades helenas, mientras que la agencia europea de control de fronteras Frontex va a desplazar a la zona equipos de refuerzo que incluyen un buque costero, seis patrulleras, dos helicópteros, un avión de vigilancia y tres vehículos con sistemas de termovisión que se sumarán a los 530 guardias de Frontex que ya se encuentran sobre el terreno.