Tras la votación en la Cámara del Congreso en la que la mayoría de los diputados decidieron archivar las imputaciones al presidente de facto Michel Temer por corrupción, el Gobierno brasileño informó que su objetivo prioritario será la reforma del sistema de pensiones propuesta por el mandatario meses atrás.

Así lo aseguró el ministro de Economía, Henrique Meirelles, tras reunirse con el presidente de la Cámara, Rodrigo Maia. El funcionario dijo que el gobierno seguirá enviando proyectos de la agenda económica al Congreso, siendo el más importante en este momento “la reforma del sistema de pensiones y después la reforma tributaria”.

Hasta el momento el Congreso no pudo avanzar porque la propuesta requiere de una reforma de la Constitución, que debe ser votada por una mayoría legislativa calificada.

La reforma requiere al menos 308 votos del total de los 513 diputados que conforman el plenario.

Muchos diputados no han favorecido la propuesta por el descontento que genera en la sociedad brasileña, que motorizó diversas protestas y dos huelgas generales.

El ministro descartó que el borrador de la reforma vaya a modificarse más para agradar a los diputados que aún son críticos, puesto que el Gobierno ya hizo varias concesiones.

En un principio la edad de jubilación iba a ser de 65 años tanto para hombres como para mujeres, pero finalmente se accedió a que las mujeres puedan jubilarse a los 62 años.