El Gobierno británico confirmó que utilizará personal militar para suplir la escasez de camioneros en el Reino Unido y repartir combustible en las estaciones de servicio, que se vieron colapsadas en los últimos días por temor a la escasez del fluido.

"Creo que en los próximos días, la gente verá a algunos soldados conduciendo la flota de camiones cisterna. Los últimos días han sido difíciles. Hemos visto grandes colas, pero creo que la situación se está estabilizando", dijo el ministro de Comercio, Kwasi Kwarteng.

El funcionario precisó que se aprobó la provisión de 150 conductores del ejército, que ya se están entrenando antes de ser desplegados en los próximos días.

Kwarteng admitió además que, si bien hubo largas colas en las estaciones de servicio y algunos surtidores en todo el territorio se vaciaron, negó que hubiera una crisis en el suministro de combustible del Reino Unido y dijo que la situación se estaba "estabilizando".

Violencia

Las estaciones de servicio han tenido dificultades para hacer frente a la gran afluencia de automovilistas, desde que la semana pasada algunos empresas petroleras alertaran sobre problemas de abastecimiento debido a la escasez de camioneros para transportar el combustible.

En los últimos días se vieron enormes colas y escenas violentas en muchos surtidores de las estaciones de servicio de todo el territorio británico que entraron en pánico como consecuencia de la crisis.

La situación está afectando también a las cadenas de suministro de diversos bienes y servicios, lo que ha dejado las estanterías de los supermercados vacías de algunos artículos y hace temer que haya escasez durante la Navidad.

Según el diario The Times, fuentes de la industria dijeron que la interrupción podría "continuar durante semanas" debido al tiempo que llevará reabastecer las estaciones de servicio.

Motivos

Los problemas con el abastecimiento debido a la escasez de conductores del transporte de carga que provenían de la Unión Europea (UE) son atribuidos a la pandemia, pero se agravaron con el Brexit, ya que muchos trabajadores europeos decidieron abandonar el Reino Unido. La nueva legislación migratoria británica, que privilegia a profesionales liberales, impidió que los transportistas contrataran choferes, ante lo cual se produjo la actual carencia, que sería de unos 100.000 conductores.

El primer ministro, Boris Johnson, dijo que la cantidad de choferes de camiones que faltan en el sector de combustibles en particular no es muy grande, pero justificó que en general, hay una escasez en esa profesión en todo el mundo.

Johnson aseguró además que el Gobierno estaba tomando medidas para garantizar que hubiera suficientes entregas en todas las industrias durante el período previo a la Navidad, entre ellas el otorgamiento de 10.500 visas temporarias a choferes y trabajadores de camiones en el extranjero.