El primer ministro de Líbano, Hassan Diab, renunció en un mensaje a la nación, luego de acusar a la "elite del país" de haber obstaculizado su Gobierno para "tapar sus errores" y su responsabilidad por las dos masivas explosiones que devastaron Beirut y mataron a más de 200 personas hace casi una semana.

Tras una ola de renuncias de ministros, embajadores y diputados, el premier Diab puso fin a los rumores y anunció la renuncia de todo su Gobierno, solo ocho meses después de asumir el poder.

"La élite ha estado por décadas (en el poder) y su olor está en todos lados. Sus políticas dejaron al país al borde del abismo. Deben avergonzarse. No nos paran de atacar para protegerse a sí mismos y tapar sus errores. Tenemos que volver a estar con la gente, pelear con ellos contra la corrupción, debemos ser parte de la gente", aseguró Diab.

"Todos los miembros de este Gobierno hicieron su mayor esfuerzo, no tenemos un interés personal, solo queremos mejorar a nuestro país", sostuvo el premier en un mensaje en el que siempre se diferenció de "la élite" y los "Gobiernos anteriores" cuyas políticas "destruyeron al país".

El 4 de agosto, dos explosiones de gran magnitud devastaron el puerto de Beirut y muchos distritos de la capital, dejando al menos 220 muertos y 7.000 heridos, según las últimas estimaciones, aún provisionales.

La versión oficial indica que el estallido fue provocado por un incendio en un stock de 2.750 toneladas de nitrato de amonio almacenado en el puerto desde 2014, sin medidas de seguridad.