El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, anunció su renuncia ante el Senado, al inicio de una sesión en la que iba a debatirse una moción de censura en su contra, planteada por el ministro del Interior y viceprimer ministro, el ultraderechista Matteo Salvini.

"La decisión de la Liga que presentó la moción de desconfianza", así como "las declaraciones y comportamientos, claros y unívocos, me imponen interrumpir esta experiencia de gobierno", explicó Conte.

"Ahora el presidente de la República (Sergio Mattarella) conducirá la república en este pasaje delicado. Aprovecho la ocasión para agradecerle el apoyo que me dio", agregó el político, citado por la agencia de noticias italiana Ansa.

Conte, quien ingresó en el Senado aplaudido por los senadores del M5S pero no los de la Liga, acusó a Salvini de "irresponsable" y oportunista por haber pedido convocar a nuevas elecciones.

“El ministro del Interior mostró seguir intereses personales y partidarios”, acusó Conte

"Pedí intervenir para referir sobre la crisis de gobierno desencadenada por las declaraciones del ministro del Interior y líder de una de las dos fuerzas de mayoría", dijo Conte.

"La decisión de desencadenar la crisis es irresponsable. Por este camino el ministro del Interior mostró seguir intereses personales y partidarios", criticó.

Los medios italianos especulan con que el presidente podría abrir consultas con los partidos políticos para ver si hay una mayoría a favor de ir a elecciones o si se puede formar otro gobierno.

El presidente podría encargarle a Conte explorar un posible acuerdo de coalición entre el M5E y el Partido Democrático (centroizquierda), lo que dejaría fuera a la Liga.

O podría encargarle reeditar la actual coalición entre el M5E y la Liga, algo que cada vez parece menos probable, sobre todo porque Salvini buscó convocar a elecciones para capitalizar los buenos resultados que le dan las encuestas.