Renunció el primer ministro de Francia
Michel Barnier presentó su dimisión al presidente Emmanuel Macron, después de que el parlamento aprobara por amplia mayoría una moción de censura en su contra.
El primer ministro de Francia, Michel Barnier, presentó la dimisión de su Gobierno ante el presidente Emmanuel Macron, luego de que la Asamblea Nacional aprobara una histórica moción de censura por disputas presupuestarias. La decisión, que contó con 331 votos a favor —superando la mayoría necesaria de 289—, marca la primera caída de un gabinete en Francia por esta vía desde 1962.
Macron aceptó la renuncia de Barnier y su gabinete, aunque les pidió permanecer en funciones hasta que se nombre un nuevo primer ministro, según un comunicado emitido por el Palacio del Elíseo. Se prevé que el mandatario dirija un mensaje a la nación a las 20:00 (hora local) para marcar los pasos a seguir.
Opciones para la transición
El presidente francés enfrenta ahora distintas alternativas: nombrar un nuevo jefe de Gobierno, mantener a Barnier como líder de un gabinete interino o conformar un gobierno tecnocrático que gestione el país hasta las próximas elecciones legislativas, previstas para julio de 2025.
La televisión pública Franceinfo aseguró, citando fuentes próximas al jefe del Estado, que "se producirá sin duda un nombramiento casi inmediato de un nuevo primer ministro, a más tardar a principios de la próxima semana". Las fuentes aseguraron que "hay que calmar las tensiones financieras y a los mercados", además de que "hay un país que gobernar y un presupuesto que votar"
Impacto en la gobernabilidad
La dimisión de Barnier añade un nuevo capítulo a la crisis política que atraviesa Francia desde las elecciones legislativas de julio, cuando las profundas divisiones parlamentarias dejaron al Gobierno sin una mayoría clara. La inestabilidad debida a la falta de un presupuesto podría repercutir en los mercados financieros, afectando la deuda soberana y los tipos de interés.
Macron, que anticipó que planea cumplir su mandato hasta 2027, enfrenta el reto de lograr consenso en un Parlamento fragmentado. Los expertos anticipan un escenario complejo hasta que el país celebre nuevos comicios legislativos, ya que la falta de acuerdos políticos podría ralentizar las reformas clave y comprometer la confianza de los inversores.

