"La vida es un juego de azar", dice Jack Dawson, el personaje que interpreta Leonardo DiCaprio en la mítica Titanic. Y razón no le faltaba. Más de un siglo después del hundimiento, el crucero volverá a cobrar vida, pero no en Inglaterra en Estados Unidos. Curiosamente, a más de mil kilómetros del mar, en la provincia china de Sichuan, un parque temático comenzó la construcción de una réplica del transatlántico que descansa en el suelo del océano. 

Este nuevo Titanic no surcará los mares ni dará vida a trágicas historias de amor, sino tendrá como objetivo revivir la experiencia de abordar aquel histórico trasatlántico. Hasta el momento, la inversión fue de 155 millones de dólares, y su construcción demandó 23.000 toneladas de acero y más de 100 trabajadores.

A seis años de haber comenzado a construirse, todavía no hay expectativas de que se termine, algo un tanto extraño, teniendo en cuenta que el Titanic original, con mucha menos tecnología, se construyó en menos de tres años.

Tanto tiempo empleado tiene explicación: el equipo de trabajo puso especial énfasis en los detalles, ya que todo será una copia perfecta al original, desde los picaportes de las puertas hasta las habitaciones de lujo y el comedor. De hecho, para evitar imprecisiones, expertos e historiadores validarán el resultado final.

"Espero que este barco esté aquí en 100 o 200 años. Estamos construyendo un museo para el Titanic", aseguró Su Shaojun, principal inversor del proyecto, que decidió financiar la obra para preservar los recuerdos del crucero y reconoció que el proyecto "es complicado".

Quieren que la réplica sea perfecta

Aun así, el nuevo Titanic no será el único atractivo del parque, ya que este recreará el antiguo puerto de Southampton, en el Reino Unido, desde donde zarpó el barco con destino a Nueva York el 10 de abril de 1912, cuatro días antes de su hundimiento en el océano Atlántico.

"Llamaron al Titanic el barco de los sueños. Y lo era, realmente lo era". Con lágrimas en sus ojos y nostalgia en su mirada, Rose recordaba la tragedia que vivió a bordo del transatlántico. Y como la frase de Jack Dawson, esta también perduró en el tiempo. Porque Su Shaojun también sueña con el Titanic, y lo hace en grande: "Para la ceremonia de inauguración nos gustaría invitar a Jack (Leonardo DiCaprio), Rose (Kate Winslet) y a James Cameron", dijo.

¡Soy el rey del mundo!

El principal inversor del proyecto asegura que los huéspedes sentirán que están realmente en el mar. La atracción ofrecerá una estancia en el Titanic chino en una de sus cabinas de lujo decoradas exactamente igual a las originales. Obviamente, contará con "servicio de crucero de cinco estrellas", por un módico precio de 2.000 yuanes, unos 150 dólares.

Así, los visitantes podrán pararse en el mismo lugar donde Jack y Rose miraron hacia la inmensidad del Atlántico y pensaron que eran imparables, o recorrer los pisos de madera donde los músicos tocaron hasta el final, mientras el barco se hundía en las profundidades del océano.

El salón donde bailaron Jack y Rose estaría abierto para que cualquiera lo visite

De momento, no se ha revelado la fecha en la que estará finalizada la réplica del Titanic. Dentro del proyecto se indicó que habrá micros que transportarán a los visitantes entre las diferentes atracciones  del parque, que reproducirán el tema “My heart will go on” de Celine Dion, que sirvió como tema principal para la película “ Titanic de 1997.

The Six

La inauguración del buque chino coincide con un renovado interés por la embarcación en el país. En las últimas semanas, el histórico naufragio ha vuelto a los titulares tras el lanzamiento de un documental llamado The Six. La película cuenta la historia de un grupo de viajeros chinos que estaban a bordo del barco, de los cuales seis sobrevivieron.

A pesar del interés que hay entre la población, algunos se cuestionan si esta construcción será viable, pues una copia de un portaaviones, que costó 15 millones de dólares, terminó abandonado poco después de haber sido inaugurado. Sin embargo, el dueño se mantiene optimista, ya que espera recibir entre 2 y 5 millones de turistas cada año.

—¿Por qué no puedo ser como tú, Jack? Solo dirigirme al horizonte cuando me apetezca. Digamos que iremos allí alguna vez, a ese muelle, sólo si hablamos de ello.
—No, lo haremos. Algún día iremos a esos paraísos perdidos, aunque sea por soñar despiertos. Claro que iremos, beberemos cerveza barata, nos montaremos en la montaña rusa hasta acabar vomitando, y pasearemos a caballo por la playa pisoteando las olas.

Las dos primeras partes de la promesa de Jack a Rose podrían hacerse realidad, curiosamente, en una provincia china a 11.250,90 kilómetros de donde se vieron por primera vez.