La Cámara de Representantes aprobó su versión de la reforma de impuestos impulsada por el presidente Donald Trump, que busca rebajar la tasa que pagan las corporaciones en Estados Unidos.

La iniciativa aumentará el déficit fiscal en 1.5 billones de dólares. Por ello hay dudas de que el Senado vote a favor de la propuesta tal y como está planteada en la Cámara Baja, además de que los republicanos presentaron una propuesta propia de reforma impositiva.

El proyecto de ley fue aprobado por 227 votos contra 205 en una carrera contrarreloj debido a que el presidente Trump quiere que la iniciativa esté en su escritorio para su ratificación final antes de navidad, algo que muchos observadores creen que será muy difícil de lograr.

El plan de reforma impositiva busca principalmente reducir el impuesto que pagan las sorporaciones de 35% a 20%, disminuir los segmentos de clasificación impositiva de siete a cuatro y eliminar muchas deducciones que son muy populares actualmente entre los contribuyentes.

Ayer el Comité Conjunto de Impuestos (JCT, por sus siglas en inglés), conformado por analistas del Congreso sin afiliación política, dio a conocer un informe que señala que el proyecto de ley de los senadores republicanos generará grandes recortes de impuestos a los más ricos y aumentará los impuestos a las familias estadounidenses que ganan 75.000 dólares o menos.

El JCT muestra que todas las escalas de ingresos tendrán un recorte significativo en el año fiscal 2019 (para el cual quieren postergar la rebaja de alícuotas para las empresas). Por ejemplo, los hogares con ganancias de entre 75,000 y 100,000 dólares ahorrarán cerca de 21,482 dólares en ese año.

En total, todos los hogares pagarán un promedio de 7.4% menos de impuestos. Pero para el ejercicio del año 2021, el análisis muestra que los hogares con menos ingresos comenzarán a ver un aumento impositivo.

Los republicanos han justificado su propuesta de rebajar impuestos a las corporaciones al afirmar que si quienes ganan más pagan menos impuestos tendrán más dinero disponible para gastar y pondrán en marcha un círculo virtuoso que animará la demanda, hará crecer la economía y generará más empleos mejor remunerados para más gente.

Ese podría ser el resumen de la teoría del “efecto derrame” o trickle down que los legisladores republicanos y el presidente han estado usando para vender su idea.