El tiempo pasa, pero el dolor de las familias de las víctimas del tiroteo en la escuela primaria de Uvalde, Texas, se acrecienta. Y mientras muchos se preguntan "¿Qué hubiera pasado si...?", nuevas imágenes suman más dudas y ponen en el centro de la polémica a la policía y su "fracaso rotundo" en el manejo de la situación, según un jerarca de la seguridad del estado. Según los registros, los agentes llegaron a los tres minutos de la primera llamada y con armas más potentes de lo antes reportado, pero esperaron demasiado para intervenir y muchos niños perdieron la vida. 

"Solo sabemos una cosa: hay pruebas indiscutibles que la respuesta de las fuerzas del orden al ataque a la escuela primaria Robb fue un fracaso rotundo y va en contra de todo lo que hemos aprendido en las últimas dos décadas desde la matanza de Columbine" en 1999, declaró el director del Departamento de Seguridad Pública de Texas, Steven McCraw, ante un comité de investigación del Senado de ese estado del sur de Estados Unidos.

Las imágenes, reveladas por el periódico Austin American-Statesman y el canal local KVUE-TV, evidencian la demora policial para responder al ataque. En un principio, la policía declaró que el atacante tenía un rifle semiautomático y los agentes solo contaban con "pistolas", pero los registros demuestran que para las 11:52 —19 minutos después de que Salvador Ramos irrumpiera en la escuela—, ya había un policía con escudo antibalas.

En la cámara se ve que a las 11:52 ya había un efectivo con escudo antibalas

"Tres minutos después de la entrada del individuo en el edificio oeste (de la escuela), había un número suficiente de agentes armados con chalecos antibalas para aislarle, distraerlo y neutralizarle", detalló. El funcionario resaltó que "lo único que impidió al grupo de agentes comprometidos entrar en las aulas 111 y 112 fue el comandante en el lugar, que decidió poner por delante la vida de los agentes a la de los niños", en referencia al oficial Pete Arredondo.

Masacre de Texas

"Los agentes tenían armas, los niños no. Los agentes tenían chalecos antibalas, los niños no. Los agentes estaban entrenados, los niños no", zanjó en su crítica McCraw. El saldo final del tiroteo fue de 19 niños y dos maestras asesinados por un joven de 18 años que fue abatido por las fuerzas de seguridad.

En este sentido, nuevos informes revelaron que los agentes pensaron erróneamente que el atacante estaba contenido y mantuvieron sus posiciones incluso después de que se escucharan más disparos desde el interior de la clase.

Y no solo eso, sino que también esperaron a que llegara una llave maestra para poder abrir las puertas de las aulas, a pesar de que no había constancia de que las puertas estuvieran cerradas con llave, indicó el Texas Tribune. El medio local también reportó que había herramientas disponibles que podrían haber sido utilizadas para derribar las puertas.

La policía es fuertemente cuestionada porque el atacante fue abatido a las 12:50, más de una hora después de comenzado el ataque. En el medio los niños llamaron frenéticamente al teléfono de emergencias para informar de múltiples víctimas de disparos, mientras que los padres trataron de acceder al edificio para acudir a su rescate, pero la policía les impidió el paso.

Los investigadores dicen que los mensajes de los niños no se transmitieron a los efectivos desplegados en el tiroteo, quienes supuestamente esperaron a que llegara más potencia de fuego antes de enfrentarse al asesino.