La Prefectura de Río de Janeiro canceló la tradicional fiesta de "Réveilllon" de fin de año en las playas de Copacabana, y evalúan sumarse a San Pablo en la postergación de la edición 2021 del carnaval. 

"Con respecto a la víspera de Año Nuevo, este modelo tradicional que hemos conocido y que hemos practicado en la ciudad durante años, así como el carnaval, no es viable en este escenario de pandemia, sin la existencia de una vacuna", alertaron las autoridades locales en un comunicado dado a conocer este viernes. 

Entre las opciones que maneja el gobierno municipal menciona que la celebración por la llegada del 2021 "pueden ocurrir de diferentes maneras, además de la tradicional". Riotur, una compañía de turismo en el municipio, presentará al alcalde Marcelo Crivella en los próximos días, otros posibles formatos para el evento de giro, sin presencia pública directa, con transmisión de televisión y plataformas digitales, "principalmente preservando la seguridad de las personas y también considerando. Un ambiente de reflexión y esperanza ante tantas pérdidas sufridas”.

En cuanto al Carnaval de 2021, la empresa de turismo informó que, a pedido de la Liga Independiente de Escuelas de Samba en Río de Janeiro (Liesa), no abrió la venta de boletos para el sector turístico del Sambódromo. "La agencia espera la próxima asamblea de Liesa, que establecerá el curso de los desfiles y se comunicará con la Ciudad de Río", señaló. 

De esta manera Río de Janerio avanza a la par de San Pablo, quien el 17 de julio, anunció la cancelación de la víspera de año nuevo en la Avenida Paulista, y la postergación del calendario festivo del Carnaval.

"El impacto que esto puede tener en el área de salud es mucho mayor que cualquier pérdida económica que pueda tener la ciudad en ese momento. Por lo tanto, el área de salud era preponderante para que tomáramos esta decisión", indicó el alcande de San Pablo, Bruno Covas.