El Departamento de Justicia estadounidense acusó a 47 personas de robar 250 millones de dólares de un programa que brinda comidas a estudiantes de bajos ingresos, en el marco de una serie de esquemas de fraude masivo que involucran los fondos que el Gobierno destinó a la asistencia a los afectados por la pandemia del coronavirus.

La mayoría de los acusados pertenecen a una red de personas y organizaciones vinculadas a Feeding Our Future. Muchos integrantes de esta entidad, radicada en Minnessotta, obtuvieron fondos federales para la pandemia a nombre de niños que no existían y luego gastaron ese dinero en autos de lujo, casas y otras compras personales. 

Las personas fueron acusadas de conspiración, fraude electrónico, lavado de dinero y soborno, en lo que se describió como un "esquema masivo" para defraudar al Programa Federal de Nutrición Infantil del Departamento de Agricultura al malversar dinero que era "destinado a ser reembolsos por el costo de servir comidas a los niños".

Feeding Our Future fue acusado de robar millones de dólares

¿Cómo hicieron para lograr el fraude? Según reportó The Washington Post, los acusados se basaron en una compleja red de empresas ficticias y sobornos. Un participante supuestamente creó una lista de niños falsos a los que supuestamente les había servido comidas, con nombres generados desde el sitio web “listofrandomnames.com”. Otros fabricaron hojas de cálculo con fechas inventadas o falsificaron sus facturas, todo en busca de dinero federal, acusó el gobierno.

Fraude masivo

Los acusados supuestamente obtuvieron y distribuyeron alrededor de USD 250 millones en fondos federales, que luego usaron para comprar vehículos de lujo, financiar costos de viaje y comprar bienes raíces en Minnesota, Ohio y Kentucky, así como en Kenia y Turquía, en un esquema que el agente especial del IRS Justin Campbell llamó el "epítome de la codicia" en un comunicado de prensa.

El alcance del esquema, que desvió dinero destinado a niños que padecen hambre, llevó al Departamento de Justicia a describir repetidamente el robo como “descarado”. 

“Estas acusaciones, que alegan el esquema de fraude de alivio pandémico más grande presentado hasta la fecha, subrayan el compromiso sostenido del Departamento de Justicia para combatir el fraude pandémico y responsabilizar a quienes lo perpetran”, declaró el fiscal general Merrick Garland en un comunicado citado por el Post.

“Las acusaciones de hoy describen un complot atroz para robar fondos públicos destinados a cuidar a los niños necesitados, en lo que equivale al esquema de fraude de alivio pandémico más grande hasta el momento”, lamentó el director del FBI, Christopher Wray.

De dónde se robaron los fondos

Los 250 millones de dólares robados salieron del Programa Federal de Nutrición Infantil, que subsidia las comidas en las escuelas y otros entornos. Aunque es anterior a la pandemia, el Departamento de Agricultura eliminó varios requisitos después de que llegó el coronavirus, incluido permitir que los restaurantes participen y permitir que la distribución de alimentos se lleve a cabo fuera de los programas educativos.

Los fondos para los niños fueron destinados a autos y bienes de lujo

El Departamento de Justicia priorizó el enjuiciamiento del fraude relacionado con la pandemia, que a menudo se aprovecha de los generosos programas de asistencia federal. De hecho, el año pasado, el Servicio Secreto estimó que los estafadores habían robado hasta 100.000 millones de dólares de los aproximadamente USD 3.5 billones administrados en fondos de ayuda de Covid-19 desde el comienzo de la pandemia a principios de 2020.

El mes pasado, el Servicio Secreto anunció que había recuperado USD 286 millones en préstamos de ayuda para pequeñas empresas relacionados con Covid robados utilizando identidades fraudulentas.