La Agencia Federal Antimonopolio (FAS) de Rusia demandó a Google, acusando a la compañía estadounidense de "abusar de su posición dominante en el mercado de servicios" de YouTube.

De acuerdo con un comunicado,  la demanda fue impulsada por una queja de la organización pública rusa Centro de Tecnologías de Internet, que acusó a la empresa del bloqueo repentino y la eliminación de las cuentas y del contenido en la plataforma de videos.

El órgano Antimonopolio ruso determinó que "las reglas, relacionadas con la formación, la suspensión y el bloqueo de las cuentas y la gestión del contenido de los usuarios en YouTube son opacas, no objetivas e imprevisibles”, lo que puede “perjudicar los intereses de los usuarios y limitar la competencia”.

"Esto lleva a bloqueos repentinos y la eliminación de las cuentas de los usuarios sin aviso y justificación de las acciones", afirmó el regulador ruso, agregando que este "comportamiento puede llevar a la vulneración de los intereses de los usuarios, así como la limitación de la competencia en los mercados conexos".

En el marco del caso, se evaluarán las acciones de la compañía y sus consecuencias para los usuarios de dicha plataforma, informó el sitio RTenespañol.

Cuestionamientos

La situación expuesta por el FAS “conduce a un bloqueo y eliminación repentinos de cuentas de usuario sin previo aviso y sin justificación de la acción”. señaló el organismo, que consideró además que “tal comportamiento puede conducir a la violación de los intereses de los usuarios, así como a la restricción de la competencia en los mercados adyacentes”, informó Newsweek México.

Como parte de la consideración del caso, FAS Rusia evaluará las acciones de Google LLC y sus consecuencias para los usuarios y creadores de contenido, informó.

Las autoridades rusas han multiplicado las críticas contra varias redes sociales extranjeras, como Twitter, Facebook y YouTube, pero también la china TikTok, criticadas por su omnipotencia y su moderación de contenidos, especialmente políticos.

La principal crítica apunta al hecho de haber permitido la circulación de publicaciones en apoyo del opositor Alexéi Navalni, a quien el gobierno ruso trasladó hoy a un hospital tras mantener una huelga de hambre.