Las nuevas sanciones dictadas por EE.UU. contra Rusia representan un intento de castigar a Moscú por su postura respecto al proceso de paz en la península coreana, señala un comunicado el Ministerio de Exteriores ruso emitido ayer. Moscú ha tachado estas tácticas de Washington de "destructivas" e indicó que únicamente socavan los progresos conseguidos en el proceso de arreglo de relaciones con el país asiático.

"Hemos llegamos a la conclusión de que Washington no se da cuenta de cuán peligrosa es su persistente línea de máxima presión sobre Pionyang", concluye la Cancillería rusa.