El Kremlin aseguró que los recientes contactos entre los presidentes de Rusia y EE.UU. no implican un deshielo de las relaciones bilaterales, afectadas por tensiones y sanciones dispuestas por Washington en años recientes.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, mantuvieron contactos la semana pasada para discutir alternativas de estabilización del mercado del petróleo, sin embargo, tales vínculos “no deben ser interpretados como una muestra de deshielo de lazos bilaterales entre las dos potencias” mundiales, afirmó el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov.

En una rueda de prensa celebrada en Moscú, Peskov consider “imposible”, por el momento, hablar sobre el deshielo de lazos bilaterales entre Moscú y Washington, reportó el sitio web HispanTV.

“¿Se puede proyectar esta situación en los antecedentes generales de las relaciones bilaterales ruso-estadounidenses? Semejante conclusión es imposible hoy”, explicó Peskov, antes de mencionar que lo que obligó a contactos más frecuentes entre Putin y Trump, de hecho, es la situación actual de los mercados petrolíferos.

La cada vez más aguda crisis de los precios del petróleo amenaza con poner en jaque a las grandes potencias del mundo y al mercado petrolero en general.

Los presidentes de Rusia y EE.UU., según el vocero ruso, han mantenido contactos “largos”, “constructivos” y “eficaces” sobre los mercados petrolíferos y los resultados se notan en el acuerdo del grupo conocido como OPEP plus.

En virtud de ese convenio de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP), firmado ayer, la producción se recorta en 9,7 millones de barriles por día a partir del 1 de mayo, una cifra que representa un poco menos que los 10 millones de barriles por día o aproximadamente el 10% de la oferta mundial. El pacto histórico busca detener el derrumbe de precios.

Rusia ha sido blanco de las sanciones de EE.UU. y de la Unión Europea ( UE), a lo cual respondió con sus propias medidas, no obstante, ante situaciones cruciales como el mercado del petróleo o la rápida propagación del nuevo coronavirus 2019 (COVID-19), decidió negociar soluciones de alcance global.