Rusia rechazó ayer en el Consejo de Seguridad de la ONU el proyecto de resolución para instaurar una tregua en Siria por considerarlo absolutamente irreal" y presentó enmiendas al respecto, por lo que se postergó la votación de la medida, pese a que la iniciativa contaba con el respaldo de la mayoría de los miembros.

Si bien la sesión especial del Consejo se celebró ayer a iniciativa de Rusia, Moscú había dejado claro que sólo aceptaría un alto el fuego en Siria bajo determinadas condiciones. "Proponemos una formulación muy clara que señala que el alto el fuego no debe aplicarse nunca a (los grupos yihadistas Estado Islámico) EI, el Frente Al Nusra y cualquier otro grupo (...) que bombardean sistemáticamente barrios residenciales en Damasco", señaló el canciller ruso, Serguei Lavrov, horas antes.

Ante el recrudecimiento de la violencia en Siria, especialmente en el bastión rebelde de Ghouta Oriental, Kuwait y Suecia urgieron hoy a los miembros del Consejo a votar el texto de tregua que elaboraron, respaldado por Estados Unidos, Francia y Reino Unido -miembros permanentes de ese órgano-, entre otros.

El borrador busca instaurar un cese de hostilidades en todo Siria durante un mes, del que quedarían excluidas las operaciones contra los grupos radicales islamistas. El objetivo de la medida es garantizar el acceso semanal de convoyes humanitarios a áreas afectadas, facilitar las evacuaciones médicas de zonas a las que Naciones Unidas no tiene acceso y levantar los bloqueos en cuatro zonas específicas, incluida Ghouta Oriental, que es objeto de una dura ofensiva gubernamental.