Luego de la invasión de Rusia a Ucrania, varios países occidentales dictaron una oleada de sanciones que dejó al país que tiene a Vladimir Putin a la cabeza aislado y con restricciones financieras. En esta misma línea, los gobiernos de multitud de países dejaron a los rusos incluso aislados físicamente: al menos 33 aerolíneas extranjeras han dejado de volar a Rusia.

Rusia invade Ucrania 

En los últimos días, miles de rusos huyeron de su país, según detallaron desde The Telegraph. La mayoría de las personas que se van del país que inició el ataque a Ucrania son aquellas que pueden permitírselo, lo que incluye a la clase media que cuenta con un alto nivel de educación. 

A pesar de las medidas de cepo, e implementación de medidas económicas para que los ciudadanos no puedan salir con más de 9.000 euros para mantenerlos en el país y que el dinero no se vaya de Rusia, los ciudadanos se van igual. 

El profesor de economía de la Universidad de California en Los Ángeles,  Insider  Oleg Itskhoki, comentó a Business Insider que "la gente quiere salir en masa ahora, pero hay severas restricciones a la movilidad como resultado de las sanciones", citando "embajadas cerradas y cielos cerrados para volar".

Economía en Rusia 

La fuga de cerebros del país viene siendo uno de los principales factores que afecta al territorio que hace más de 20 años -con un breve lapso en el medio- es liderado por Vladímir Putin. 

El país sufre una emigración masiva de ciudadanos altamente capacitados y educados a nuevas regiones, particularmente el sudeste asiático, Europa del Este y Estados Unidos. Antes del comienzo de la pandemia del coronavirus, hasta 2 millones de personas abandonaron el suelo ruso desde que el actual presidente asumió. 

La mayoría de estas personas son empresarios, creativos y académicos, según descubrió el Atlantic Council, un think tank de asuntos internacionales. 

La guerra empeora la situación

Diversos economistas indicaron que la acción militar de Rusia contra Ucrania agravarán el problema de la emigración de cerebros a largo plazo. La emigración, junto al aislamiento general, es probable que revierta drásticamente los avances del país en los últimos años.

Nikolai Roussanov, profesor de economía de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, comentó que "a largo plazo, la fuga de cerebros podría ser el problema más importante para Rusia en lo que respecta a su futuro económico". 

Es demasiado pronto para ver la influencia de las últimas sanciones occidentales en la fuga de cerebros rusos, expresó Roussanov. Aunque en su opinión, "es inevitable que el éxodo que comenzó en los últimos años se acelere".

En esta misma línea detalló que "hemos visto un lento goteo durante la última década de personas que se marchan. Se acelerará, sobre todo a medida que las instituciones académicas extranjeras rompan sus relaciones con las rusas, también las tecnológicas y las financieras". 

¿Por qué se van de Rusia? 

Los argumentos de los conocedores del tema son que los ciudadanos con mejor posición económica y estudio deciden irse de Rusia, ya que "a la gente instruida no le gusta vivir en una dictadura con censura y otras limitaciones de los Derechos Humanos básicos, y esto da lugar a la fuga de cerebros", afirmó el profesor estadounidense.

La fuga de cerebros "tendrá, por supuesto, consecuencias extremadamente negativas en el capital humano del país, que impulsa el crecimiento a través de la innovación y la creación", según Roussanov, que cree que "también reducirá la demanda de consumo, porque estas son las personas que más gastan".