São Paulo, el motor económico del Brasil y epicentro de la pandemia de coronavirus, anunció la reactivación “consciente” de las actividades a partir del 1 de junio.

La región más rica y poblada de Brasil, pero también la más afectada por la pandemia, comenzará a relajar la cuarentena la próxima semana, una medida que ya comenzaron a implementar otras regiones del país, aunque las cifras por contagios en el país avanzan.

Pese al anuncio de reinicio de actividades, el gobernador Joao Doria admitió que puede dar “un paso atrás” en caso de que lo considere necesario para “proteger vidas”.

La reapertura “consciente” de la economía paulista se dividirá en cinco fases y, de acuerdo con el gobernador, se producirá en aquellas regiones del estado en las que se registre una reducción consistente del número de casos y cuenten con camas disponibles en los hospitales públicos y privados.

Con más de 400.000 infectados cuando aún falta más de un mes para el pico de la curva de contagios, Brasil es el segundo país del mundo con mayor número de casos después de Estados Unidos y el sexto con más muertos (detalles en el recuadro), la mayoría de ellos en São Paulo.

En esta región, donde viven unos 46 millones de personas –el 22% de la población brasileña–, se registraron casi 7000 muertes.

La apertura ya estaba siendo barajada por Doria por la presión de los empresarios que claman por abrir sus negocios, una medida defendida desde el comienzo de la pandemia por el presidente Jair Bolsonaro, el gobernante más escéptico sobre el Covid-19, que llegó a considerar como una “gripecita”.

Considerada como el motor económico de Brasil, São Paulo responde por más de la tercera parte del PIB nacional y por casi el 40% de la producción industrial de Brasil.

Sin embargo, buena parte de las industrias tuvieron que apagar motores y decretar vacaciones anticipadas.