Miles de trabajadores ferroviarios de Reino Unido llevaron adelante hoy la segunda jornada de huelga de trenes esta semana, considerada la mayor desde 1989, para exigir mejoras salariales ante la galopante inflación que orilla el 9,1 por ciento.

La huelga fue convocada por el Sindicato Nacional de Trabajadores Ferroviarios, Marítimos y del Transporte (RMT, por sus siglas en inglés), luego del fracaso de las negociaciones con la gestora pública de la infraestructura Network Rail y los operadores privados de las líneas.

Más de 40.000 trabajadores paralizaron las redes ferroviarias del país, de manera que muchos ciudadanos debieron buscar otros medios de transporte como los autobuses o taxis, mientras que otros decidieron trabajar desde casa.

El paro, con fuerte impacto económico y en los usuarios, supone un costo alto para la economía de Londres, fundamentalmente en el sector de la hotelería, y en su totalidad está estimado en 500 millones de libras (615 millones de dólares).

Contrapunto

Por su parte, el secretario general del RMT, Mick Lynch, afirmó que los trabajadores del sector continuarán con el plan de lucha hasta que se llegue a un acuerdo negociado que aporte seguridad laboral y un incremento de sueldo para que hacer frente a la escalada del costo de vida.

Ante el impacto de la huelga, el Gobierno anunció que prepara un proyecto de ley que permitirá a las empresas contratar a trabajadores temporales para reemplazar a los empleados que se sumen al paro.

El primer ministro Boris Johnso dijo respecto de la medida: "Creo que la gente debería sentarse a la mesa y solucionar el problema", en declaraciones hechas en Ruanda, donde asiste a la Cumbre de la Commonwealth.