Los datos sobre el empleo en Estados Unidos indican que las mujeres fueron las más afectadas inicialmente por las pérdidas en el mercado laboral debido al Covid-19, y que son ellas quienes están soportando la mayor parte de la crisis social y económica derivada de la pandemia.

La preocupación por la familia, la educación de los hijos, la inestabilidad de la economía y, sobre todo, el desempleo, está provocando una carga excesiva para las mujeres, quienes superan a los hombres en la pérdida de puestos de trabajo en casi todos los sectores, y en mayor medida en los empleos de hostelería, servicios, salud y educación.

En febrero, las mujeres representaban el 50% de las nóminas y en marzo el 58,8% de los empleos perdidos, según el Instituto de Política Económica, una organización sin fines de lucro con sede en Washington que proporciona estadísticas y análisis económicos. Se espera que estas cifras aumenten para la próxima publicación de los datos del desempleo el 8 de mayo.

La preocupación es es aún mayor para las mujeres que son el principal sostén de su familia.

En Estados Unidos, el 46.9% de los hogares hispanos están encabezados por una madre soltera con hijos menores de 18 años, que se encarga de mantener a la familia, a veces con varios empleos, según cifras publicadas por el Instituto de Investigación de Políticas de la Mujer.

En Florida, el mayor grupo demográfico que vive en la pobreza son las mujeres de 25 a 34 años, seguidas de las de 35 a 44 años y luego las de 18 a 24 años.

"Aún existe la percepción de que los hombres son el sostén de la familia, y por eso conservan sus empleos más que las mujeres en la misma industria y al mismo nivel profesional", explicó Deanne Butchey, profesora del Departamento de Finanzas de la Universidad Internacional de Florida.

Al mismo tiempo, Butchey señaló que las mujeres a menudo tienen que dedicar tiempo a sus hijos, lo que les impide avanzar al mismo ritmo que los hombres.

Sin embargo, aunque las mujeres han avanzado mucho en el logro de niveles de educación más altos, sus niveles salariales y de responsabilidad siguen siendo inferiores a los de los hombres en la mayoría de las industrias.