Seis países, entre ellos Estados Unidos y Japón, reclamaron a Corea del Norte que abandone sus "actos desestabilizadores" y abra el paso a un "diálogo significativo" en materia de desnuclearización, una exigencia casi coincidente con otro lanzamiento de un misil por parte de Pyongyang.

Francia, Inglaterra, Irlanda y Albania completaron el llamado para que Corea del Norte "se abstenga de realizar más actos desestabilizadores y entable un diálogo significativo hacia la meta compartida de desnuclearización completa".

"Estos actos incrementan el riesgo de error de cálculo y de escalada, y suponen un importante riesgo para la estabilidad de la región", advirtió la embajadora estadounidense en la ONU, Linda Thomas-Greenfield, que leyó la declaración conjunta tras una reunión a puertas cerradas del Consejo de Seguridad sobre el lanzamiento del misil.

Diferencias

Para este grupo de países, "cada lanzamiento de misil sirve no solamente para avanzar en las propias capacidades de la República Popular Democrática de Corea, sino también para expandir el catálogo de armas disponibles para exportar a sus clientes y traficantes de armas en todo el mundo".

El texto no fue unánime porque Rusia y China se diferencian de los países Occidentales en la línea a adoptar ante Corea del Norte desde la adopción conjunta de sanciones económicas contra Pyongyang en 2017.

El jueves, la Agencia Central de Noticias Coreanas (KCNA) indicó que un misil disparado el 5 de enero llevaba una "ojiva hipersónica deslizante", el segundo después de otro lanzamiento efectuado en septiembre.

Más proyectiles

Estados Unidos y Japón estuvieron entre los países que condenaron rápidamente el lanzamiento, que, alertaron, violaba múltiples resoluciones del Consejo de Seguridad.

Pyongyang argumenta que el desarrollo de tecnología militar es necesario para defenderse de una posible invasión estadounidense.

Se informó del lanzamiento de otro "proyectil no identificado", según las Fuerzas Armadas de Corea del Sur.