"Solo Dios me sacará del cargo", afirmó este viernes el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, al responder sobre los pedidos de juicio político por su actuación en la pandemia de coronavirus (Covid-19), ante el colapso hospitalariao en el estado de Amazonas, luego de haber sido calificado de "genocida" por el gobernador de San Pablo, Joao Doria.

Partidos de oposición de izquierda y de derecha como el neoliberal Novo pidieron la apertura de los procesos de juicio político de destitución que tiene en su mesa el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia.

"Quieren imponer un infierno en mi vida, no valen nada los pedidos de juicio político. Ninguno es por corrupción. Solo Dios me sacará del cargo, no existe nada concreto para mi, inventan fake news para sacarme", dijo Bolsonaro a al canal TV Band al responder sobre los pedidos de impeachment.

Impeachment

Ya se contabilizan más de 60 pedidos de juicio político contra Bolsonaro, quien hoy deslindó responsabilidadaes en el suceso de Manaos diciendo que el gobierno federal había hecho "su parte".

"El presidente -dice el nuevo pedido de juicio político- debe ser política y criminalmente responsabilizado por dejar sin oxígeno a Amazonas, por sabotear investigaciones y campañas de vacunación, por desincentivar el uso de barbijos e incentivar el uso de remedios sin eficacia, por difundir desinformación, además de violar el pacto constitucional entre con estados y municipios".

El presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, dijo que un juicio político podrá analizarse "en el futuro" aunque convocó a su par del Senado, Davi Alcolumbre, para abrir una comisión de crisis sobre Manaos.

El 1 de febrero el Congreso debe tener nuevas autoridades y es posible quela base parlameentaria que apoya a Bolsonaro se quede con la jefatura de las dos cámaras.

El gobernador paulista, Joao Doria, dijo que en "otros países la actuación del Presidente sería calificada como genocidio, abandono de los brasileños".

Coronavirus en Brasil

Tras la crisis humanitaria en Manaos por falta de oxígeno para los pacientes de Covid, Bolsonaro dijo que mandó a su ministro de Salud, general Eduardo Pazuello, a proveer insumos.

Bolsonaro dijo que no puede ser culpado de nada porque el Supremo Tribunal Federal (STF) resolvió que el Poder Ejecutivo no podía objetar las cuarentenas y decisiones de estados y municipios.

Cerveza o hidroxicloroquina

"El Supremo me mandó a tomar cerveza a la playa, me dijo que no me metiera. Pero no atendí a lo que dijo la corte y fui a proponer el tratamiento precoz a Manaos, que estaba abandonada", afirmó Bolsonaro.

El mandatario ultraderechista culpó de la situación de Manaos a no haber utilizado lo que él llama "tratamiento precoz", es decir, que los médicos proporcionen hidroxicloroquina, un antipalúdico, a los enfermos.

El gobierno local adviertió sobre la posible necesidad de trasladar a 60 bebés prematuros que podrían morir a raíz de la falta de oxígeno en los hospitales de la capital.