El republicanismo en Estados Unidos se mostró reacio frente a las vacunas contra el Covid-19 desde el primer momento de la pandemia, con sus matices y diferencias. Por eso es que llama tanto la atención cuando una referente con cargo vigente lance un enérgico pedido de vacunación para los ciudadanos.

"Se supone que la gente tiene sentido común, pero es hora de empezar a culpar a las personas no vacunadas, no a la gente normal", acusó la gobernadora de Alabama, Kay Ivey.

Alabama es el estado con menor porcentaje de vacunados en Estados Unidos, con un promedio de apenas 33,9% de los residentes completamente vacunados, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades del país. 

La preocupación de la gobernadora radica en que el promedio diario de casos de coronavirus en su estado se duplicaron en una semana, y representan cuatro veces más que el que tenían dos semanas atrás.

Ivey evaluó que "los nuevos casos de Covid se deben a personas no vacunadas" y explicó: "Casi el 100% de las nuevas hospitalizaciones son de personas no vacunadas y las muertes se están produciendo en estas mismas personas. Ellos eligieron un estilo de vida horrible de dolor autoinfligido".

En este sentido, reivindicó el rol de las vacunas al asegurar que "el arma más grande que tenemos para luchar contra Covid". "Tenemos que hacer que la gente se vacune", agregó.

Medidas sanitarias

"Hicimos todo lo que había que hacer", aseguró la gobernadora en base a sus estrategias de vacunación. Sin embargo, al ser consultada sobre por qué no funcionan como espera contestó: "No lo sé, dímelo tú".

A pesar que el gobierno estadounidense envió fondos de ayuda para promover programas de incentivos, Alabama no dispuso de su utilización, según informaron medios locales. 

En cuanto al uso de barbijos, la gobernadora dictó el fin de su uso obligatorio en mayo de este año para aquellos que ya hubieran sido inoculados con ambas dosis de la vacuna. En este sentido, apeló a la "responsabilidad individual" de los ciudadanos.

Con la llegada de la variante Delta, especialistas sanitarios recomendaron el uso de tapabocas en lugares donde la circulación del virus es alta. Sin embargo, Ivey negó rotundamente su reimplementación: "¿Por qué querríamos perder el tiempo con cosas temporales? Quiero que la gente se vacune".

Para enfatizar su pedido, la mandataria estatal recordó que en diciembre se aplicó la segunda dosis de la vacuna y afirmó que "es seguro, es efectivo, los datos prueban que funciona, no cuesta nada y salva vidas".

Republicanismo y las vacunas

En los últimos días, en medio de aumentos repentinos que se produjeron principalmente en los estados que ganó el ex presidente Donald Trump en 2020, un número cada vez mayor de republicanos y figuras de los medios conservadores han pedido a los estadounidenses que se vacunen después de meses de negarse a presionar sobre el tema.

Sin embargo, muchos líderes republicanos aún no dicen públicamente si están vacunados y el propio Trump ha rechazado la vacuna en términos políticos y sugirió que la gente "no la está tomando porque no confían en la administración de Joe Biden".