El Gobierno de España dispuso aumentar en tres puntos porcentuales el impuesto sobre la renta (IRPF) para rendimientos de trabajo superiores a 200.000 euros anuales (estaba en el 23%).

Para el tramo siguiente, sobre ganancias de más de 300.000 euros, la tasa de cotización se sitúa en el 47% (dos puntos más), una medida que afecta a unas 36.000 personas, de acuerdo con el sitio web Sputnik.

También sube la presión recaudatoria sobre las fortunas superiores a 10 millones de euros; el tipo máximo del impuesto de patrimonio se eleva del 2,5% al 3,5 por ciento. En la misma línea, la exención total de pagar el impuesto de sociedades por dividendos y plusvalías de filiales en el exterior, se reduce cinco puntos, pues pasa del 100% al 95 por ciento.

Este mes también entra en vigencia un tributo que afectará a las grandes compañías tecnológicas, pues gravará el 3% de sus ingresos derivados de la publicidad, intermediación en línea y transmisión de datos. Las transacciones financieras quedarán asimismo sujetas a gravamen, pues se impone un 0,2% sobre la compraventa de acciones de las empresas españolas que tengan una capitalización en bolsa por encima de 1.000 millones de euros.

Respecto a los bienes de consumo, las bebidas azucaradas y edulcoradas ya no tendrán un IVA reducido del 10%, sino del 21 por ciento. La subida no se aplica a las bebidas con azúcar o edulcorante de tipo lácteo.