Una magistrada de la Corte Suprema de Brasil dictó una medida cautelar mediante que suspende provisoriamente una nueva normativa que limita el concepto de trabajo esclavo y flexibiliza los controles contra esa práctica, aprobada por el gobierno de Michel Temer.

La jueza Rosa Weber aceptó una demanda presentada por el partido Rede, en la cual se alegó una supuesta “inconstitucionalidad” de la medida, que estableció nuevas categorías para la defi nición del trabajo esclavo e impuso nuevos requisitos para califi carlo.

La decisión de la magistrada deja temporalmente sin validez la nueva normativa, que motivó protestas de numerosos grupos de derechos humanos y fue criticada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La cuestionada normativa limita el concepto de trabajo análogo a la esclavitud a que los trabajadores sufran claras “restricciones a su libertad” y descarta otras prácticas consideradas como esclavitud moderna por la OIT.

Entre las prácticas que ya no podrían ser consideradas trabajo esclavo figuran jornadas exhaustivas, descuentos en el salario por supuestas deudas por alimentos o alojamiento, trabajo en condiciones degradantes o intimidaciones, incluso armadas, para evitar que los trabajadores denuncien su situación, reseñó la agencia de noticias EFE.

Asimismo, se establece que las denuncias de los fi scales del trabajo sobre empresas sospechosas de esa irregularidad sólo tendrán validez si las inspecciones en que sean comprobados los hechos se realizan con la presencia de autoridades de la Policía, lo cual no era parte de los requisitos hasta ahora.