El presidente de Brasil, Michel Temer, defendió su reforma laboral y resaltó los esfuerzos de su gobierno para la creación de puestos de trabajo, tras el aumento del desempleo en Brasil que alcanzó una cifra récord de 14,2 millones de personas en 2017.

"El resultado ya se siente. Es la recuperación de la creación de puestos de trabajo. Ya son más de 380.000 contratos formales firmados este año", dijo Temer ayer durante la jura del nuevo ministro de Trabajo, Caio Luiz de Almeida Vieira de Mello.

Temer, que asumió el cargo en mayo de 2016 y dejará la Presidencia el próximo 1 de enero, señaló que la modernización de las leyes laborales situó a Brasil en el siglo XXI, con la reducción de litigios laborales y la estimulación de contrataciones.

"Es una reforma que reconoce jurídicamente situaciones que en la práctica ya eran corrientes, situaciones típicas de la economía contemporánea. Esta modernización que hicimos redujo los contenciosos laborales y estimula las contrataciones", afirmó el mandatario en su discurso.

La crisis económica de 2015 y 2016 que azotó a Brasil supuso la pérdida de centenares de miles de empleos y un aumento del desempleo, que llegó a un récord de 14,2 millones de personas, equivalente al 13,7% de la población activa en abril de 2017, según el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.

Temer comentó que Vieira de Mello asume la cartera de Trabajo en un momento en que la creación de empleo es una "prioridad" para el gobierno y para el pueblo brasileño.

"El ministro Caio Vieira de Mello es un hombre de gran experiencia, y trae para nuestro equipo décadas de actuación en el área jurídica, y también en el área de la Justicia laboral. Acumula un conocimiento valiosísimo en este momento en que la necesidad principal del brasileño, y por lo tanto la prioridad de nuestro gobierno es precisamente el empleo", enfatizó el mandatario.

El nuevo ministro, de 69 años, es un juez retirado que trabajaba en un bufete de abogados como consultor jurídico.