El presidente brasileño, Michel Temer, estimó que en el mes próximo podría concretarse un acuerdo Mercosur-Unión Europea, y consideró que ningún candidato presidencial en su país podrá apartarse de las reformas que él impulsó desde que sucedió a Dilma Rousseff al frente de la administración del Brasil.

Así lo aseguró en una entrevista a un medio europeo, en el que anticipó que Brasil seguirá la senda de crecimiento este año. "En el último cuatrimestre hemos estado muy centrados en los esfuerzos para combatir el desempleo (en el último cuatrimestre se crearon 1,4 millones de nuevos puestos de trabajo). El año pasado nuestro PIB fue del -3,3%, este año ya es positivo y el pronóstico para este 2018 es que oscilará entre el 2,5% y el 3%".

“El pronóstico para este 2018 es que el aumento del PBI oscilará entre el 2,5 y el 3 por ciento”

Agregó el mandatario a Euronews que "la perspectiva es muy positiva. De hecho, la recuperación no ha sido tan lenta. Estamos hablando de una administración que ha estado en el cargo durante un año y ocho meses, no durante ocho años. Y tenga en cuenta que los hechos y cifras que acabo de compartir son muy reveladores y demuestran que hemos dejado atrás la recesión en los primeros ocho o nueve meses. Brasil está reanudando nuevamente el patrón de crecimiento". Sobre el demorado acuerdo del Mercosur con la UE, Temer consideró que "Si no lo hacemos este mes, supongo que llegaremos a un acuerdo antes de finales de febrero."

“Estoy bastante seguro de que nadie podrá ser elegido en Brasil sin mantener las reformas”

En cuanto a la posibilidad de que en las elecciones de este año pudiera surgir un candidato que diera marcha atrás con las reformas que aprobó el gobierno el año anterior, el mandatario fue categórico, y manifestó no estar preocupado. "No diría tal. ¿Sabe por qué? Porque las reformas que se han puesto en marcha han sido tan exitosas hasta el momento que no habría razón alguna para que ningún candidato en el futuro se opusiera a ellas. Quiero decir, piensa cómo tendría que hacerlo un presidente o un candidato presidencial que desee criticar al gobierno. Tendría que decir que está en contra de la caída de las tasas de inflación actuales solía estar en el 10%, actualmente es el 2,9; tendría que decir que está en contra de reducir las tasas de interés, que solían ser del 14% y ahora son del 7%; también tendría que decir que está en contra de los topes de gasto del gobierno porque quiere gastar el dinero libremente, en lugar de gastar solo lo que recaudó en concepto de ingresos; y también tendría que decir que está en contra de la mejora laboral y la mejora y el esfuerzo que han llevado a la creación de millones y millones de puestos de trabajo. Así que estoy bastante seguro de que nadie podrá ser elegido en Brasil sin mantener las reformas".

“Un legado excepcional para las generaciones futuras”

Respecto de su elevada impopularidad en su país, el presidente de Brasil, Michel Temer, planteó una visión fuera de la actual coyuntura. “Bueno, mi carrera como político y como profesor universitario ha sido muy exitosa. Estoy de acuerdo en que me decepcionó un poco el que, de repente, me acusaran de prácticas falsas que de alguna manera afectan o afectaron a mi credibilidad. Pero eso no me impidió en absoluto seguir trabajando y disfrutar de un sentimiento de orgullo, no tanto por ser el presidente sino por dejar un legado excepcional para las generaciones futuras. Por eso la impopularidad no me da miedo, en absoluto, porque lo que realmente me importa es el reconocimiento actual (que ya empieza a producirse) y el reconocimiento futuro”.