El presidente de Brasil, Michel Temer, enfrentará esta semana en el Congreso una nueva votación que decidirá si le levanta o no la inmunidad para que la Corte Suprema juzgue las denuncias formuladas en su contra en el marco del Lavo Jato, aunque los votos de la bancada oficialista y sus aliados pondrían a salvo al mandatario por segunda vez desde que asumió el cargo tras la destitución de Dilma Rousseff.

Temer llega fortalecido a la decisión sobre su futuro, que deberá ser votada en plenario por los diputados el miércoles, debido a que la semana pasada la comisión de Constitución y Justicia de la cámara baja -el paso previo a la votación en el recinto- ya se pronunció a favor de rechazar las denuncias por asociación delictiva y obstrucción a la Justicia formuladas en su contra ante la Corte Suprema por la Fiscalía General del país.

Para que el Congreso le quite la inmunidad al mandatario y así la denuncia sea investigada por la Corte Suprema, son necesarios losvotos favorables de dos tercios de los diputados, es decir 342 de un total de 513. Sin embargo, ese paso es considerado poco probable, ya que Temer cuenta con una amplia base de aliados en el Congreso que conforman las bancadas oficialistas en ambas cámaras, consignó la agencia de noticias DPA.