El presidente de Brasil, Michel Temer, ingresó hoy a un hospital privado en San Pablo para un chequeo sobre la cirugía de próstata que se realizó en octubre y evaluar si debe someterse a un cateterismo por un cuadro de obstrucción coronaria, informó un portavoz del Palacio del Planalto.

Temer no tuvo agenda de actividades oficiales y decidió pasar por un chequeo en el hospital privado Sirio-Libanés de San Pablo tras la operación de próstata realizada el pasado 27 de octubre.

"La visita al médico servirá para evaluar un posible cateterismo”, dijo el portavoz del gobierno brasileño.

En octubre, el presidente tuvo un cuadro de obstrucción parcial de una arteria coronaria, pero los médicos dijeron que en ese momento no necesitaba de un cateterismo, detectado en un examen de imagen.

Temer tiene 77 años y es el presidente con más edad de la historia de Brasil.

El presidente tiene previsto retornar a Brasilia para el fin de semana negociar con ministros y diputados la votación de la reforma jubilatoria, principal proyecto del gobierno.

Pese a que Temer dijo que el proyecto iba a quedar para 2018, un ala del oficialismo cree que con los cambios de menor impacto de ajuste, la reforma para la cual se necesitan dos tercios de los votos en el Congreso puede ser sometida a votación en diciembre próximo.

El 6 de diciembre es considerado clave para llegar a un acuerdo en el principal objetivo con el que cuenta el gobierno.

Hoy las centrales sindicales convocaron a una huelga para el martes 5 contra la reforma jubilatoria.

Temer tiene mayoría parlamentaria que le permitió llevar adelante la reforma laboral y el techo del gasto público por 10 años y también rechazar dos denuncia por corrupción en su contra.

El Hospital Sirio Libanés del barrio céntrico de Bela Vista, en San Pablo, es conocido por haber atendido a dirigentes políticos, sobre todo porque allí se trataron el cáncer los ex presidentes brasileños Luiz Inácio Lula da SIlva y Dilma Rousseff y el ex mandatario paraguayo Fernando Lugo.