"Se equivoca el que piense que la reforma jubilatoria no será realizada. La reforma salió de agenda legislativa, pero no de la agenda política del país", sostuvo el presidente brasileño, Michel Temer, ante ministros y ex ministros al celebrar ayer los dos años de su mandato.

Temer agregó que su gobierno "ha sacado a Brasil del rojo", en alusión a la política económica pero también a los colores de la fuerza de su ex compañera de fórmula, la destituida Dilma Rousseff. Temer hizo un acto para celebrar los dos años de su gobierno con el eslogan "Brasil volvió: mayo 2016-mayo 2018", donde enumeró las medidas tomadas desde que asumió.

Temer defendió la ley del techo del gasto público, la reforma laboral, la intervención militar en la seguridad de Río de Janeiro y la "recuperación" de la petrolera Petrobras, corazón del escándalo Lava Jato. El presidente no aludió a las denuncias de corrupción en su contra ni a las mediciones que lo ubican como el presidente menos popular de la historia de Brasil.