El presidente de Brasil, Michel Temer, dijo que no va impedir el ingreso de venezolanos al país, pese a la crisis migratoria que se vive en el estado fronterizo de Roraima (noroeste), a la vez que indicó que dará todos los recursos necesarios para solucionar la situación.

"No vamos a impedir el ingreso de refugiados, pero vamos a ordenarlo", afirmó Temer desde la ciudad de Boa Vista, estado de Roraima.

La llegada masiva de venezolanos a Roraima ha generado una crisis que derivó en ataques contra los inmigrantes.

La capital de Roraima, Boa Vista, ya cuenta con 40.000 venezolanos (el 10% de la población), muchos de los cuales viven en la calle o en condiciones muy precarias.

En la reunión de ayer, transmitida por la Presidencia brasileña a través de Twitter, Temer destacó la preocupación, "casi piedad, por aquellos venezolanos que son obligados salir del país sin desearlo, porque salen porque no hay condiciones de vida en el Estado venezolano y vienen para acá en situación de miseria absoluta".

"No los vamos a dejar que pasen hambre", aseguró, y prometió medidas para "que tengan servicios de salud y un documento de identidad provisorio".

El Gobierno de Roraima solicita desde hace meses ayuda urgente al Gobierno central, sobre todo para la capital Boa Vista.

Al respecto, Temer indicó que implementará una "medida provisoria para tratar este asunto", sin dar más detalles, aunque garantizó que "no faltarán los recursos necesarios para solucionar la situación de los venezolanos en el aspecto humanitario".

Luego de concluir la reunión con el jefe de Estado, la gobernadora de Roraima, Suely Campos, indicó, a través de la red social Twitter, que Temer atendió la solicitud que le había hecho de reforzar la presencia de las Fuerzas Armadas en la zona.

Temer indicó que el gobierno estudia el modo de ayudar a los venezolanos que llegan a Roraima a desplazarse a otros estados de Brasil, para evitar su concentración en Boa Vista.

En tanto, el ministro de Defensa, Raúl Jungmann, anunció que el Ejecutivo prevé duplicar la cantidad de puestos de control del Ejército y crear un hospital de campaña en Pacaraima, ciudad fronteriza con Venezuela.