El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, defendió el proceso de privatizaciones que lleva adelante su Gobierno, y le restó importancia a la renuncia de dos secretarios del Ministerio de Economía que cuestionaron la demora en avanzar con esas medidas.

El secretario de Desestatización, Salim Mattar, y su colega Paulo Uebel, responsable del área de Desburocratización, dejaron sus cargos criticando el freno a la reforma estatal.

"En todo el Gobierno, debido al alto nivel de competencia de su personal, es normal que algunos se vayan por algo que responda mejor a sus justas ambiciones personales", escribió Bolsonaro en su cuenta de Facebook, intentando minimizar las salidas.

"El Estado está hinchado y debe deshacerse de sus empresas deficitarias, así como de aquellas que pueden ser mejor administradas por el sector privado", agregó al defender sus políticas.

El mandatario dijo que junto a sus ministros "permanecen unidos" ante la "responsabilidad de conducir la economía y los destinos de Brasil". Sin embargo, la salida de los dos secretarios profundizó tensiones en el Gobierno.

Siguen las renuncias en Brasil 

El vicepresidente Hamilton Mourao expresó que los funcionarios que renunciaron "se exasperaron ante la lentitud de la burocracia en la administración pública", citó la agencia de noticias ANSA.

El propio ministro de Economía, Paulo Guedes, calificó como una "desbandada" las dimisiones, aunque aclaró que su reacción será la de "acelerar las reformas e insistir en el camino de las privatizaciones".

El equipo de Guedes se vio diezmado en los últimos meses por otras renuncias importantes como la del presidente del Banco do Brasil, Ruben Noaes, y el secretario del Tesoro, Mansueto Almeida.

Esta situación expone una "fractura" dentro del gabinete del Gobierno, según el diario O Globo, que ubicó al ministro Guedes de un lado y al general Walter Souza Braga Netto, ministro de la Casa Civil y representante del ala militar, del otro.