La primera ministra del Reino Unido Theresa May se refirió a Uber durante su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, y si bien criticó a la plataforma por no haber informado los delitos cometidos por sus conductores, dijo que la respuesta no es cerrarla “hacer cumplir las normas”.

"Tenemos que asegurarnos de que nuestra ley de empleo se mantenga al día con la manera en que la tecnología está dando forma a las prácticas de trabajo modernas”, destacó.

Sostuvo que la tecnología ya está cambiando la naturaleza de los lugares de trabajo y está dejando a muchas personas con patrones de trabajo menos predecibles.

En este sentido, apuntó que “la respuesta no es cerrar Uber, sino abordar esas preocupaciones y establecer y hacer cumplir las normas y protecciones que pueden hacer que esta tecnología funcione tanto para los clientes como para los empleados”. 

De esta forma, la premier británica se refirió a la problemática de la plataforma de transporte Uber, cuya aplicación está siendo cuestionada en el Reino Unido.

El año pasado la autoridad de Transporte de Londres (TFL en sus siglas en inglés), decidió no renovar la licencia de operación de la compañía debido a que no es apta para el alquiler privado.

También un tribunal de apelaciones dictaminó que sus conductores son empleados de la empresa, y no trabajadores independientes o autónomos como sostiene la firma.

La empresa fue despojada de su licencia en la capital londinense pero todavía está operando allí, ya que apeló la decisión en medio de promesas de reordenarla.

En ese sentido, May advirtió a Uber que sus prácticas de seguridad y empleo deben actualizarse

Por otro lado, la primera ministra también usó su discurso en la cumbre mundial para advertir que las nuevas formas de tecnología están siendo explotadas por personas con “malas intenciones”.

En ese sentido pidió a los inversores que “presionen” a las compañías tecnológicas para obligarlas a tomar medidas contundentes contra los delincuentes que usan sus redes.

Según el gobierno británico, las redes sociales suelen convertirse en la “primera opción para los pedófilos y los terroristas” e insistió a los gigantes tecnológicos como Facebook, Google y Youtube que hagan más esfuerzos para eliminar los contenidos de índole criminal.

El Reino Unido también está combatiendo la difusión de las llamadas fake news (noticias falsas) en Internet, especialmente en las redes sociales. La semana pasada anunció un nuevo organismo para hacer frente a esos desafíos.