La primera ministra británica, Theresa May, se reunió en Beijing con el presidente chino, Xi Jinping, y dijo que se anunciarán negocios con el gigante asiático "por más de 12.000 millones de dólares", un paso clave en la búsqueda de un fuerte socio global, en medio de las negociaciones para salir de la Unión Europea.

May, en su segundo día de visita oficial, pidió expandir la "asociación estratégica global" entre ambos, mientras que Xi celebró trabajar por "el desarrollo sano y constante" de las relaciones bilaterales en la "nueva era", informó la agencia de noticias china Xinhua. La primera ministra británica hizo hincapié en los crecientes vínculos comerciales y calificó a China como un "país que mira hacia afuera".

En la reunión en Diaoyutai State Guesthouse en la capital china, un histórico hotel para reuniones de primer nivel, May remarcó que "hay áreas en las que podemos trabajar juntos. Estoy muy contenta de estar aquí para avanzar aún más en la asociación estratégica global que hemos establecido".

"Ambos somos jugadores importantes en el escenario mundial de los países que miran al exterior", recordó la mandataria, a quien la gente en las redes sociales chinas la empezó a llamar "Tía May", según el diario británico The Guardian.

La gira y los acuerdos comerciales con China son, en este momento, una inyección necesaria para la economía de un Reino Unido que está obligado a forjar nuevas relaciones -y con reglas comerciales que ya no estén atadas a las normativas del bloque europeo. Las exportaciones británicas a China aumentaron un 60% desde 2010 y se espera que China sea uno de los principales inversores extranjeros del Reino Unido para 2020.