El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció un paquete de medidas para abordar la violencia armada en el país, luego de que en las últimas semanas se produjeran una serie de tiroteos masivos en las últimas semanas en Carolina del Sur, Colorado y Georgia. "La violencia armada en este país es una epidemia y es una vergüenza internacional", declaró el mandatario estadounidense en el Rose Garden a una audiencia de legisladores y estadounidenses afectados por la violencia armada.

El paquete está apuntado principalmente a limitar la compra y el uso de las denominadas "armas fantasma", que se pueden armar en aproximadamente media hora mediante piezas e instrucciones compradas por internet y son difíciles de rastrear, ya que no tienen número de serie. 

Aunque las restricciones no alcanzan para abordar la "mancha en la nación" de la violencia armada, como definió Biden, sí cumplen la promesa de tomar medidas de "sentido común" que había realizado el presidente demócrata el mes pasado.

Las "armas fantasma" se pueden ensamblar en 30 minutos

Además, el mandatario también ordenará al Departamento de Justicia que regule unos dispositivos llamados “arm brace” que al acoplarse convierten armas cortas en rifles, lo que las hace mucho más precisas.  El tirador masivo del mes pasado en Boulder, Colorado, usó una pistola modificada con un brazo ortopédico, según confirmó una fuente policial a CNN.

"Todos los días hay 315 personas son disparadas. Todos los días", lamentó Biden. Además, remarcó que cada día mueren 106 personas por causa de las armas de fuego. "Esto es una epidemia, por el amor de Dios. Tiene que parar", sostuvo.

Cómo Biden buscará frenar la proliferación de los tiroteos

Biden también anunció que nominó al defensor del control de armas David Chipman para dirigir la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), que no ha tenido un director permanente desde 2015.

El nombramiento de Chipman depende, en última instancia, del Senado, donde el debate por la portación de armas se vive a flor de piel, sobre todo por la Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que permite la portación de armas de fuego. Los demócratas cuentan con una mayoría muy frágil, y el Senado no ha autorizado el nombramiento de ningún jefe para la ATF desde 2013, por lo que todavía no hay nada seguro.

Por otra parte, Biden impulsará estas tres medidas:

  • Promover que los estados permitan a jueces restringir el acceso de armas a determinadas personas
  • La redacción de un informe sobre tráfico de armas
  • La financiación de programas para reducir la violencia armada en entornos urbanos.

Los homicidios en 2020 subieron un 33 % de media en las 66 mayores ciudades de Estados Unidos, según datos de la CNN.

Biden enfatizó que los anuncios solo equivalen a los primeros pasos para abordar la violencia armada, con acciones posteriores, como una prohibición de las armas de asalto o reglas que requieren verificaciones de antecedentes universales, algo que ya queda en las manos del Congreso.