El presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Jerome Powell, afirmó que la pandemia del coronavirus dejó una "significativa huella" en la inflación, por lo que no es una amenaza para la economía, a la vez que apuntó a una "mejoría" en las perspectivas para la segunda mitad del año.

"La pandemia ha dejado una significativa huella en la inflación (...) Para algunos de los sectores que han sido más severamente afectados los precios se mantienen particularmente débiles", indicó Powell en su comparecencia ante el comité bancario del Senado de EEUU para ofrecer su informe semestral sobre política monetaria.

"En general, y en el acumulado de los últimos doce meses, la inflación sigue están por debajo de nuestro objetivo del 2% a largo plazo", subrayó.

El presidente de la Fed insistió en que la economía de EEUU aún "está lejos" de sus objetivos de recuperación y recalcó que tomará "un tiempo" volver a niveles previos a la pandemia, por lo que se mantendrá el extraordinario estímulo monetario.

El banco central estadounidense rebajó de manera abrupta los tipos de interés de referencia en torno al 0% con la llegada de la pandemia en marzo de 2020, a la vez que realzó multimillonarias inyecciones de liquidez a través de la compra de deuda.

No obstante, mostró un prudente optimismo de cara al futuro.

"Aunque no deberíamos subestimar los desafíos que actualmente encaramos, los acontecimientos apuntan a una mejoría de las perspectivas para más adelante en el año. En particular, si el continuado progreso en las vacunas ayuda a acelerar el retorno a las actividades normales", sostuvo Powell.

Las últimas previsiones del banco central apuntan a un crecimiento económico en 2021 del 4,2 %, después de la caída del 2,4 % registrada el pasado año.

La tasa de desempleo, que pasó del 3,5 % en febrero de 2020 al 14,7 % en abril del mismo año, cuando tuvo un mayor impacto la pandemia de la covid-19, ha ido disminuyendo cada mes desde entonces y en los tres últimos meses del pasado año se mantuvo cerca del 7 %, lo que indica un estancamiento del mercado laboral.

La próxima reunión de política monetaria de la Fed está prevista para el 16 y 17 de marzo.