Una serie de tormentas invernales "sin precedentes" que azotan a Estados Unidos, con nieve y hielo en Texas y temperaturas extremadamente bajas de costa a costa, provocó la interrupción del suministro eléctrico a más de 2,6 millones de personas en suelo estadounidense, además de afectar a unos 400.000 hogares en el norte de México.

El gobernador de Texas (sur) Greg Abbott emitió una declaración de desastre para el estado y el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que más de 150 millones de estadounidenses estarán sujetos a alertas de tormentas invernales. 

El NWS describió las condiciones como "una área de clima invernal peligroso que es expansiva y sin precedentes", que registrará temperaturas bajas que serán récord. Abott urgió "a todos los texanos a permanecer alerta ante un clima extremadamente duro".

Más de 2,6 millones de personas había perdido el suministro eléctrico, de acuerdo a PowerOutage.US y las temperaturas en Houston cayeron a -9 grados celsius. El frente frío llegó a Canadá y alcanzó incluso el norte de México, donde un apagón dejó sin electricidad a unas 400.000 personas.

El presidente Joe Biden emitió una declaración de emergencia para Texas el domingo, por medio de la cual se habilita la ayuda federal a los esfuerzos estatales. 

Gran parte de Estados Unidos se ha visto afectado por temperaturas frías durante días, con cerca de la mitad de sus ciudadanos ahora bajo algún tipo de alerta de clima invernal.

La ola de frío causó fuertes nevadas y tormentas de hielo que llevaron a un aumento de la demanda de electricidad y los consiguientes cortes de luz.

El hielo en las carreteras fue el causante de varios accidentes mortales.